Conoce las experiencias de quienes
han acudido a

Equilibrium
Salud Emocional

 

 
 
 
Testimonio 100
 

 
Yo llegué a mi primera terapia con confusión de mis inseguridades, depresiones, irrealidad, con muchos pensamientos guardados, lleno de coraje, dolor, presión. A medida que fueron pasando las sesiones pude ver cambios buenos sobre mí, ya no tenía inseguridad de decir no puedo, empecé a notar que volví a creer en mi fuerza de voluntad.

En estas últimas sesiones tuve un cambio radical, ya no soy el mismo, ahora soy imparable, incluso me siento invencible, ya no hay nada en mi mente que me haga dudar de lo que soy y puedo lograr cuando me lo propongo, ya no cargo conmigo culpas, todo lo que escondía por temor, se fue, se desvaneció por completo, gracias a mí por quererme superar del estancamiento y gracias a una ayuda adecuada que fui recibiendo en todas mis sesiones.

Por último, cabe recalcar que estoy más que feliz conmigo mismo por todo lo que logré en estos meses. Soy un hombre con paz. Queriéndome, sin miedo a vivir, pero respetando la vida, mi vida.

¡Muchas gracias Ale por guiarme en mi proceso de paz interior!

-JIE 20 años
 
 
 
Testimonio 99
 

 
Asistí a Equilibrium cuando me encontraba en una etapa de mi vida con muchas dudas, mucha incertidumbre y muchas inseguridades que me generaban niveles de ansiedad muy fuertes y pensamientos muy distorsionados tanto de mi realidad como de la de otros. Llegué con muchos problemas de auto exigencia en niveles que no son sanos, pero al mismo tiempo con problemas de autoestima, inseguridades y con conceptos muy erróneos acerca del amor y aceptación.

Todo lo anterior me hizo vivir con constantes crisis de ansiedad que empezaban a afectar muchos aspectos de mi vida a nivel académico, social, personal e incluso me estaban afectando en cuestiones de salud como higiene del sueño. Llegué a Equilibrium con la idea de recibir ayuda, pero nunca imaginé el cambio tan grande que harían en mí en tan poco tiempo y la cantidad de personas tan increíbles que ahí conocí.

El equipo de trabajo es muy profesional y al mismo tiempo muy humano, te sientes inmediatamente en confianza de platicar todo y sientes una protección y una seguridad que yo no había sentido en mucho tiempo. Fue un proceso del alrededor de un mes de terapia en grupo de manera intensiva acompañada de sesiones individuales que me permitieron sentar las bases para un cambio de mentalidad en el cual tengo que seguir trabajando día con día, pero sin duda, Equilibrium me ayudó bastante a estabilizar muchas cuestiones de mi vida que en este momento me provocaban ansiedad.

Después de mi proceso he comenzado a vivir de una manera mucho más tranquila a cómo lo hacía antes, he ido cambiando la percepción de mí mismo y esto ha desencadenado en una mayor confianza para desenvolverme, una mayor seguridad y mayor autoestima. Así mismo, aprendí mucho acerca de cuestiones emocionales y conceptos de amor, cariño y aceptación que me ayudan a ver la vida de otra forma y día con día resolver mis problemas de la mejor manera posible de acuerdo a la circunstancia. Aún queda mucho por trabajar, pero mi experiencia en Equilibrium ha sido algo que me cambió la vida y estoy muy contento por haber tomado la decisión de ir.

- JFVH 20 años
 
 
 
Testimonio 98
 

 
Tengo 18 años y he vivido una parte de mi vida con depresión y sin ánimos de nada, pero los últimos años han sido más difíciles. Antes de llegar aquí no salía de mi cuarto, rara vez interactuaba con las personas y me costaba ver a las personas a los ojos, no me bañaba, no salía y no comía nada. Yo no quería aceptar que tenía un problema.

El llegar a Equilibrium me ayudó mucho, con la ayuda de profesionales pude reconocer mis sentimientos, antes abandonaba las cosas si estas significaban problema, pero ahora enfrento mis emociones y las situaciones que me salen en el camino, antes la frustración y la tristeza me controlaban, pero ahora se expresar y controlar mis emociones.

Actualmente me encuentro mejor que antes, estoy estudiando, empezando a hacer ejercicio, estoy buscando trabajo, me cuido y me siento mejor conmigo misma y esto mejorando la relación con mis papás.
 
 
 
Testimonio 97
 

 
El miedo y la ansiedad de mi hijo fue incrementándose hasta hacerse cada vez más evidente, mi esposa y yo intentamos ayudarlo, pero no era suficiente, nos dimos cuenta que necesitábamos ayuda, incluso él mismo la pidió. Así que nos dedicamos a buscar opciones, fue así como llegamos con la Dra. Karina.

Mi hijo cooperó desde el primer momento, pues ya estaba cansado de sentirse así, poco a poco fue tomando confianza y seguridad, no fue fácil, pero era evidente que él estaba comprometido y convencido de salir adelante, desde ese momento su mamá y yo nos sentimos sumamente orgullosos de ver como progresaba, pero más por su decisión de atreverse a pedir ayuda, ahora vemos a mi hijo diferente, más seguro, más libre, con fuerza para enfrentar sus miedos.

Él sabe que siempre habrá desafíos en la vida y que el hecho de atrevernos a enfrentarlos ya representa una victoria para sí mismo.

A veces los eventos desafortunados suceden, pero siempre tenemos la opción de dejarlos atrás y que son muchas más las cosas buenas de la vida, sabe que puede contar con sus padres, que podemos cuidarnos y cuidarlo a él y sus hermanos.

Por todo esto, estamos y estaremos orgullosos del proceso de mi hijo.
 
 
 
Testimonio 96
 

 
Yo soy paciente de Equilibrium, tome la decisión de buscar ayuda ya que hace unos meses me enteré que estaba embarazada empecé a caer en una depresión muy fuerte, yo soy madre soltera con una hija de 8 años pero el padre de mi bebé actual está conmigo pero empezamos a tener muchos problemas con respecto a infidelidad y yo me sentía muy impotente de no hacer nada y de que él no cambiara y siempre estaba ya intentando ver con quien hablaba y que hacía, con el tiempo de terapia me fui dando cuenta que la que tiene que cambiar soy yo y poner límites de que es lo que quiero en mi vida realmente. Que yo soy la que permite que pase en mi vida y que no. Aprendí mucho sobre la respiración que tiene que ver en enfocarnos en el aquí y el ahora que sé que aún me hace falta mucho por seguir trabajando pero que ahora ya sé lo que tengo y lo acepto para seguir puliéndolo cada día más y seguir trabajando en mi persona para llegar a sentirme plena conmigo misma y con los que me rodean.
 
 
 
Testimonio 95
 

 
Quiero compartir un poco de mi experiencia en Equilibrium y dar gracias por qué existen lugares como estos donde en lo personal ha sido de gran ayuda para mi vida. Lo que más me ha gustado ha sido el trato con los doctores Karina y Alejandro quienes fueron las personas que me trataron, unas personas muy admirables, que siempre me hicieron sentir en confianza, hasta en los momentos más delicados.

El trato en Equilibrium es excelente. En cada sesión mejoras aspectos distintos con diferentes métodos muy dinámicos y, sobre todo, útiles.”

Hacer terapia en Equilibrium es una de las decisiones más importantes que he tomado en mi vida. ¡MUCHAS GRACIAS por ayudarme a superar mis miedos y fortalecer mi autoestima! Gracias a Kary y Alejandro por su profesionalidad y cercanía a la vez. Ha sido muy satisfactorio hacer terapia con ustedes. Estoy encantada con cada sentimiento que me llevo de este lugar con las terapias en grupo sobre emociones que también son muy interesantes.”
Las sesiones en los meses que estuve ahí me han permitido descubrir de forma profunda la gestión de mis emociones y en especial el modo en que reacciono frente a ellas. Un acompañamiento dulce, empático y reconfortante que me ha ayudado mucho. Los Talleres en Grupo son un complemento perfecto.

Me ha encantado escoger a Equilibrium porque su profesionalidad es inmejorable. Además, he terminado mi terapia puedo decir que soy otra persona llena de confianza en mí misma, con ganas de mejorar como madre, como hija, como hermana y como ser humano. ¡He vuelto a soñar!, y tengo muchas ganas de vivir la vida y disfrutar de ella. ¡¡¡¡¡¡Estoy feliz!!!!!! Al día de hoy presumo de mi FELICIDAD y el nuevo cambio en mi vida. Y sin duda alguna recomiendo su manera de trabajar. Es un excelente lugar para tratarte o ayudar algún ser querido que esté pasando por alguna situación difícil. ¡Gracias a todo el equipo que conforma Equilibrium!!!
 
 
 
Testimonio 94
 

 
Tengo 33 años desde los 14 años comencé a beber alcohol y después a consumir todo tipo de drogas hasta quedarme con la cocaína, me parecía imposible poder dejar el alcohol y la cocaína llegue a Equilibrium no creyendo que lo pudiera lograr pues se bien como trabaja el cuerpo humano ya que soy doctor de profesión, lo intente solo por no perder a mi esposa y mi hija estaba amenazado de que si no tomaba un tratamiento ella se iría con lo que más amo en el mundo.

Comencé renuente pues reconozco lo soberbio que he sido durante años pero ni todo el estudio y los reconocimientos que he adquirido me ayudaron para dejar mis adicciones fue difícil darles la importancia y dejarme guiar por los doctores en psicología hasta que hubo un momento de quiebre emocional para mí y fue descubrir la razón de mi consumo la gran herida por violencia, humillaciones dentro y fuera de mi casa me jure volverme un hombre recio, fuerte y que nadie se burlaría o me violentaría nuevamente y fue cuando necesite de las sustancias para no sentir dolor para no hablar de este para mostrarme como una persona que tenía poder y que compraba amigos con el pago de borracheras, regalos esplendidos pero al final me di cuenta que estaba solo.

Pasé por mi abstinencia con ayuda médica y sobre todo de las grandes atenciones de todo el equipo de Equilibrium pero dentro de mi pensaba que el mayor de mis problemas era sacar todo el enojo que poco a poco se convertía en tristeza me defendí de esto como pude hasta que por fin lo pude sentir solo así comencé a avanzar en mi recuperación. Las consultas con mi esposa fueron duras pues sin consumo pude escuchar su dolor y también enfrentar el mío ya que de la consulta NO PODÍA SALIR CORRIENDO CON LOS AMIGOS COMPRADOS A OLVIDAR TEMPORALMENTE, A DECIR QUE MI ESPOSA ESTABA LOCA.

Hoy en día sé que para mí fue más fácil dejar la cocaína porque el alcohol está en todas partes fiestas, supermercados, tiendas, es muy difícil pues sé que en mi causa un efecto insostenible no puedo parar y desato demonios que me llevan a ponerme en peligro a mí y a los míos ya no quiero esta vida y como dijo la Dra. Karina nadie que es feliz consume adictivamente así que yo haré que todo lo vivido valga la pena, quiero ser un ejemplo para mi hija quiero vivir muchos años en sobriedad sin anestesia para poder enfrentar y resolver las situaciones complicadas para no perderme los cumpleaños y eventos importantes de mi hija y de mis seres queridos para poder no perderme de mi vida.

Gracias a todos pues ahora sí creo que es posible una nueva vida
 
 
 
Testimonio 93
 

 
Soy una mujer de 36 años, soy casada y con 3 hijos. Llegue a Equilibrium porque ya no podía más con lo que sentía y con lo que pensaba pues ya no lo podía controlar. Sentía un miedo que me paralizaba, además de todo el tiempo pensamientos trágicos pasaban por mi cabeza por los que estaba angustiada todo el tiempo sin poder dormir, tenía dolores de cabeza todo el día, de verdad la pasaba muy mal.

Hace un año sufrimos un asalto dentro de mi propia casa, esto ha sido lo más horrible que me ha tocado vivir, nos tuvieron amarrados a todos, ver a mis hijos así ha sido horrible pero más aún haber visto sus vidas en peligro. Yo solo quería protegerlos, se llevaron todo lo que pudieron de mi casa, pero gracias a Dios no nos hicieron daño. Por lo que paso, al siguiente día decidí irme con mis papás a Michoacán ya que aquí no me sentía segura con mis hijos. Después de seis meses regrese, entonces algunas cosas me hicieron recordad ese momento y empecé a pensar que volvería a pasar, que podrían hacerle daño a mis hijos, que podían matarlos y muchas cosas trágicas. Comencé a soñar cosas que en ese momento hacían que me paralizara del miedo, yo quería ponerme a rezar para ya no pensar en eso, pero no podía, no me concentraba en nada y todo se me olvidaba, fueron momentos horribles en los que pensé que me iba a morir y yo no me quería morir porque necesitaba cuidar a mis hijos.

Así empecé con mis terapias, los primeros días de lo mal que estaba pensé que eso no se me iba a quitar y que la terapia ni me estaba sirviendo, pero con el paso de los días todo empezó a ser diferente. Ahora sé que mi miedo a lo que me paso es real porque estas cosas sí pasan, pero ahora aprendí cosas que me están sirviendo mucho, hoy me siento mejor y estoy agradecida con Dios y conmigo por tomar la decisión de ir a terapia y salir de eso por lo que estaba pasando.
 
 
 
Testimonio 92
 

 
Por recomendación traje a mi madre a clínica Equilibrium ya que ella vivía en depresión y ansiedad desde hace años, pero hace aproximadamente dos meses fue víctima de extorsión y comenzó a estar desmejorada y con una mayor problemática dentro de la familia. Ella se quería morir decía que no le encontraba sentido a su vida y yo como su hija me sentía impotente pues por más que hablaba con ella no reaccionaba, conforme iba recibiendo su tratamiento de internamiento empecé a ver mejorías en nuestras platicas ella me explicaba que siempre había tenido un vacío que iba desapareciendo pues empezaba a comprender que ella podía rehacer su vida y que no está destinada a vivir de esa forma tan triste.

Nosotros asistimos a sesiones familiares para comprender y poder apoyar de manera positiva a mi madre y esto armonizo nuestro ambiente en casa, hoy mi madre tiene ganas de vivir de hacer un negocio la veo manejando sus emociones y resolviendo adecuadamente las situaciones complicadas.

¡Hoy puedo decir que mi madre venció a la depresión y ansiedad!!
 
 
 
Testimonio 91
 

 
Yo vine aquí cuando ya no tenía ganas de continuar, estaba todo el día triste sin querer hacer nada, con muchos miedos, inseguridad y baja autoestima. En el camino hubo momentos difíciles, pero descubrí cosas buenas que me ayudarán en lo que me falta de vida.

Tengo sueños que me gustaría cumplir cuando antes no los tenía y sentía que todo se me desbordaba. En Equilibrium pude expresarme más a través de esto y aprender más acerca de mí y mis emociones.
 
 
 
Testimonio 90
 

 
Llegué a Equilibrium por una ruptura amorosa que me provoco problemas de ansiedad, sueño y en el trabajo ya no estaba rindiendo pues me sentía ansioso todo el tiempo además de noches de insomnio que me afectaba físicamente, al verme en riesgo de perder mi trabajo decidí buscar ayuda y me hicieron la recomendación de esta institución, fue un shock darme cuenta que padecía ansiedad y depresión pues había colocado toda esperanza y felicidad en mi relación de pareja me sentía sin ganas de vivir pero poco apoco fui comprendiendo lo que me pasaba, nunca imagine que la dependencia era tan grande, mi miedo a estar solo provoco todo éste choque porque por primera vez no tenía en puerta otra relación.

Me sentía con un gran sentimiento de soledad y vacío así que mi proceso en Equilibrium fue de darme cuenta de donde procedía este padecimiento mi sentir que me avasallaba tanto, comprendí que mi historia de vida más las situaciones actuales se conjuntaron y exploté. Lo positivo de esta explosión es que me canse de vivir así, con la dependencia hacia una relación de pareja que lejos de ser positiva estaba llena de conflictos que me causaban mucha insatisfacción, todo el tiempo me encontraba entre pleitos y las ganas de terminar con esto y cuando lo hacía me encontraba en un profundo miedo a estar solo, era como si me encontraba en una situación sin salida.

Me entregué al proceso de psicoterapia y fui recuperando mi estabilidad que tanto deseaba, me acompañaron a sanar de raíz mi dolor y a aprender a tener una nueva vida sin tanto dolor. Fue increíble darme cuenta como tomaba fuerza y me iba sintiendo poco a poco más confiado y positivo ya que el centro de atención dejo de ser mi relación tóxica.
Hoy en día puedo decir que el centro de mi vida soy yo mismo y que si yo me atiendo y esto bien conmigo todo lo de alrededor también lo estará, agradezco por el acompañamiento recibido a todos los que trabajan en Equilibrium ya que me brindaron un acompañamiento armonioso en medio de todo lo que me encontraba viviendo.

Espero mi testimonio pueda ayudar a alguien pues yo aprendí a vivir de forma muchísimo más positiva y deseo que nadie viva como yo viví.
 
 
 
Testimonio 89
 

 
Llegué a Equilibrium desesperada ya que padecía ansiedad y ataques de pánico, esto me estaba afectando tanto que había dejado trabajos, actividades y los miedos seguían creciendo anteriormente había recibido atención, pero sin éxito por lo cual me encontraba un poco escéptica pero aun así decidí tratarme pues a diferencia de antes aquí me ofrecían una atención integral.
Al poco tiempo que inicie me di cuenta que comencé atender mi ansiedad por la mi causa raíz dándome cuenta que algunas de las situaciones que había vivido y que no terminaba de entender me estaban causando mucho malestar, me di cuenta que había acumulado mucho miedo y que me exigía demasiado, regularmente pensaba en no preocupar a mi pareja o a mi madre y eso hacía que acumulará pensamientos y constantes tensiones que explotaban en ataque de pánico, en resumen no sabía expresar o compartir lo que me sucedía. Antes de tratarme me daba miedo salir y me limitaba a ir a mi trabajo poco a poco estaba acortando mis actividades a pesar que yo quería seguir con mis planes.
Conforme pasaban los días comencé a sentirme mejor pues entendía lo que me pasaba y sabía qué hacer, después de 4 semanas recuperé mi vida y todas mis actividades que había dejado por miedo. Me siento muy feliz y aunque enfrentar no fue fácil hoy puedo decir que valió la pena ya que mi vida dio un giro hacia la libertad de no sentir esos ataques de pánico y esa ansiedad que controlaba mi vida, hoy puedo decir que ya no tengo miedo y que estoy muy agradecida a todos los que hicieron posible mi recuperación.
 
 
 
Testimonio 88
 

 
Este día quiero platicarles acerca de mi hija, la cual en meses pasados empezó a tener muchos problemas con su novio, estaban en la ciudad de Querétaro y nos empezaron a pasar información acerca de que se peleaba y se golpeaba con él. De ponto esto fue cada vez más continuo, ella lo celaba y le cuidaba el celular, lo andaba vigilando y cada día crecía más y más su desconfianza de tal manera que para nosotros fue vivir un infierno; llamadas a media noche, accidentes de auto, enojos con mi hija, ya no podíamos controlarla todos los días, estábamos mi esposa y yo nerviosos de que no le fuera a pasar algo malo, hasta que llego el día en que dejo de trabajar, de arreglarse, de comer y cayó en una enfermedad donde solo vivía para estar peleando con el novio, decidimos llevarla con una psicóloga pero tuvimos pocos resultados y esta psicóloga nos recomendó a la cuidad de Irapuato, a Equilibrium donde llegamos totalmente derrotados, no sabíamos que hacer y aquí empezó sus terapias y poco a poco hemos ido viendo sus cambios, donde empezó a arreglarse, a platicar y mejorar en todos aspectos, se terminó la primera etapa y volvió a recaer peleándose con el novio otra vez pero esta vez no duro tanto su problema, empezó a enseñarse como tratar su enfermedad y actualmente vemos con mucha emoción los cambios que mi hija ha experimentado. Ya ahora inicio su trabajo, termino con su novio y espero en Dios su total recuperación, gracias a este centro de terapia que ha logrado cambios muy buenos. Me siento muy contento.
 
 
 
Testimonio 87
 

 
Soy una chica de 26 años, me considero una mujer y vivo por medio de objetivos, me hace sentir una gran satisfacción al cumplirlos.

Siempre me quise mostrar cómo alguien “centrada” pero llegue aquí el día que sin darme cuenta mi vida comenzaba a cambiar de rumbo, el día que comencé una relación de pareja con una persona que al principio mostraba interés y buenos sentimientos pero me fui dando cuenta que nuestras aspiraciones eran diferentes, al principio no sabía qué hacer, así que decidí “apoyarlo” aún sin que él me lo pidiera, fue desgastante pues traté que hiciéramos las cosas como yo quería y esto me provocaba una gran ansiedad, quería controlarlo todo pero no podía hacerlo ni podía parar.

Llegó un momento que todo lo que hacía y pensaba era por su bienestar dejándome de lado lo que aumento mi ANSIEDAD, TRISTEZA, DOLOR, ESTRÉS, TENÍA CRISIS DE PÁNICO.

La psicóloga que me atendía me comento que era necesario entrar a tratamiento aquí en Equilibrium lo cual me dio miedo y otra parte de mí sabía que era necesario.

En EQUILUBRIUM aprendí a expresar lo que me sucedía no solamente en forma hablada también a través de la pintura, meditación, mi comunicación corporal, descubrí que todo tiene una razón más profunda que en el pasado no podía comprender.

En ocasiones me sentía fuerte y capaz de todo y en otras situaciones no tanto, aprendí que era un proceso de recuperación y que me estaba exigiendo y que poco a poco estaba por llegar al equilibrio después de vivir tantas situaciones intensas.

Hoy puedo decir que sigo en la lucha, pero gracia a este lugar y todo su equipo logre entender que lo que me pasa le puede pasar a muchas personas y que hay explicaciones significativas para estas situaciones y que en ocasiones las personas de nuestro alrededor no comprenden, hoy sé que necesito ver por mí y por mi recuperación para estar mejor.

Gracias!!!!
 
 
 
Testimonio 86
 

 
Hace un mes llegue a Equilibrium con la esperanza y la necesidad de recuperar mi salud emocional, a lo largo de éste mes puedo decir que he tenido muchos avances ya que desde los primeros días con las terapias de los doctores Alejandro, Alejandra, Kari y Elizabeth me dieron a confianza cada uno con su forma de trabajo y eso me motivo a seguir echándole ganas y pensar que a pesar de no sentirme bien comprendí que no todo estaba perdido, hoy puedo decir que me he dado cuenta que la solución está en mí, sin embargo el tener personas con conocimientos de mi problema y/o problemas me dieron la pauta para poderme darme cuenta por mí mismo de dónde está el mal y trabajar sobre ello, pues el tener ANSIEDAD cómo en mi caso podemos a convertirnos en personas sin rumbo, sin sentimiento, sin gusto, sin felicidad y sin tranquilidad.

Me di cuenta que todo eso eran Miedos Impulsados por nosotros mismos y hoy puedo decir que dependió de mi LIBERARME DE LAS CARGAS PERSONALES, EMOCIONALES, FAMILIARES, ECONÓMICAS de manera responsable sin perjudicar mi persona ni a los demás. Hoy me siento LIBRE y mejor conmigo mismo.
Hoy tengo la solución en mis manos, pero también puedo decir que no fue fácil sacar lo mejor de mí y ocupe fuerza de voluntad y está solo está dentro de mí.

Hoy digo que no voy a dejar de luchar por estar pleno conmigo mismo y doy gracias a Dios, a el equipo de Equilibrium, a mi Familia pues todos hemos puesto todo el empeño para poder lograrlo y enseñarme el camino.
 
 
 
Testimonio 85
 

 
Llegué a Equilibrium por me hablaron muy bien de la clínica es por esto que traje a tratamiento a mi hija ella sufría ataques de pánico, ansiedad, depresión. En las noches se despertaba llorando y temblando decía que tenía miedo y no sabía identificar a qué le temía, yo no entendía pues ya era una adulta.

Dormía poco y yo también pues todo el tiempo tenía que estarla escuchando ideas irracionales constantes y no sabía qué hacer para ayudarla, cómo madre ver sufrir a mi hija era lo peor hasta que finalmente llegamos aquí.
Desde el primer día que mi hija comenzó su tratamiento se notó el cambio y así día con día mejoraba hasta el día de hoy que se encuentra disminuidos todos sus síntomas.

Agradezco a todos los profesionales que con sus métodos pudieron liberar a mi hija del mal que le aquejaba lo cual ahora sé que es un trastorno y que el tratamiento dio resultado.

¡Gracias, gracias a todos!!
 
 
 
Testimonio 84
 

 
Yo llegué a la clínica con una adicción al “cristal” por 11 años, no sabía el motivo que me orillaba a drogarme, gracias a mis psicoterapeutas me di cuenta de que lo hacía por evadir mis problemas, para no reconocer esa sombra de tristeza que me acompañaba y no dejaba salir. Otra de las cosas que vivía era mentir por miedo a enfrentar a mi padre pues realmente vengo de una familia que tiene miedo a enfrentar sus propios problemas y es por eso que mienten mucho; otra razón por la que me sentía más triste es porque llegue con un duelo tras haberme separado de mi esposa y esto me orillaba a drogarme, con mis psicoterapeutas he avanzado mucho en enfrentar mis miedos, el valerme por mí mismo y salir adelante por mí, hacerme responsable de mis problemas y no de ellos problemas de los demás.

Lo que más me ha costado es socializar con otras personas pues yo tenía mucho tiempo con la adicción por lo que solo socializaba con personas que también se drogaban, pero en mi terapia de expresión y conversación con la Dra. Karina y el Dr. Alejandro voy aprendiendo a abrirme con otras personas, a expresar lo que siento y ver lo que quiero para mí.

También he aprendido que tengo diferentes habilidades que nunca había desarrollado, gracias al Dr. Alejandro me expreso en escritura y por medio del dibujo. Ahora lo que realmente quiero es salir con todas esas herramientas para enfrentar la vida de otra forma a como lo estaba haciendo, ahora de una forma feliz pues ahora veo mi vida con felicidad, alegría, ahora quiero ser una persona respetuosa, cariñosa, amorosa, tolerante, humilde, que aprenda a escoger a sus amistades que me sepan valorar como persona y me orillen al bien y no al mal como antes.

Soy ahora una persona que expresa sus miedos y dice lo que siente. Mi aprendizaje y experiencia aquí en Equilibrium ha sido muy bueno, gracias a todos ellos ahora doy mi testimonio de como veo mi vida allá afuera…
 
 
 
Testimonio 83
 

 
Yo era una persona que no salía de casa pues cuando lo hacía sentía una sensación de peligro y tenía ataques muy fuertes de ansiedad, esto empezó poco a poco primero evitaba los restaurantes, después las plazas comerciales, los supermercados me daba un miedo inexplicable a que algo me pasara no sabía que ni cómo explicarlo y estaba tan angustiada porque era la responsable de ir por mi hijo a la escuela y sentía que pronto ya no iba poder hacerlo.

Nadie me comprendía incluso sus comentarios me hacían sentí peor, culpable y a veces hasta tonta, me recomendaron tomar hierbas, tés, hasta ir con un chamán y nada, tenía tanto miedo a ir con el psicólogo y me dijera que estaba loca que lo evité todo lo que pude.

Hasta que llegó el día de estar recluida en mi casa y tenía a mi hijo conmigo, lo que me hizo reaccionar es que mi pequeño me dijo: ¿mamá te vas a morir y yo te voy a ver?? Eso me hizo decidirme, así que llegué aquí con todo y mi ataque de ansiedad, di el primer paso y creo el más difícil.

Comenzó mi tratamiento con las grandes y valiosas personas que son para mí porque aunque yo les pagaba por un servicio me dieron más que eso porque poco a poco recuperaba mi vida, mi seguridad, vencí mis miedos irracionales, hoy puedo acompañar a mi hijo a todas las partes que él y yo queremos y eso lo tiene precio, descubrí que lo que tenía era Agorafobia y que eso estaba haciéndome sufrir a mí y a mi familia, ahora solo recuerdo eso cómo una etapa dolorosa así que mil gracias a mí por todo el trabajo que hice y mil gracias a los que trabajan en Equilibrium !!!!
 
 
 
Testimonio 82
 

 
Traje a este lugar a mi hija quién se drogaba y tenía explosiones de enojo peligrosas, la había llevado a demasiados lugares sin éxito y por fin en Equilibrium me dieron un diagnóstico que encerraba todas las situaciones que mi hija padecía, el trastorno que había comenzado desde su adolescencia es Trastorno límite de la personalidad.

Mi hija no quería ayuda y hacía de nuestro hogar un verdadero infierno para su hermana e hijo y por supuesto para mí, pensé que no podía hacer nada, pero me invitaron a que yo me quedara en terapia para trabajar con todo lo que le había permitido a mi hija y cuál era la causa raíz, me sorprendí inmensamente y poco a poco enfrente la realidad de la culpa que sentía por no haberle deseado al inicio del embarazo y que lo que estaba viviendo era un auto castigo.

Después de mi proceso pude hacer las estrategias para que verdaderamente mandar el mensaje adecuado y por fin mi hija aceptó la ayuda.

Fue increíble para mi darme cuenta que yo era la que tenía el poder para que se solucionara tanto sufrimiento que mi familia pasaba, así que me agradezco enfrentar mis miedos, culpas lo cual no fue nada fácil solo que ahora puedo decir valió la pena!

¡Gracias a todos los que participaron en hacerlo lo que pensaba imposible!
 
 
 
Testimonio 81
 

 
Cuando llegué me sentía desorientada, sin fuerzas e incapaz de saber por dónde empezar a recuperar mi vida. Con muchas preguntas a las cuales no sabía dar respuesta, me sentía vacía, ansiosa, culpable y deprimida. A través de este proceso estoy aprendiendo que todo tiene un por qué y para qué, que no puedo modificar lo que pasa, pero si puedo elegir qué hacer con ello, que s así lo elijo puedo relacionarme sin codependencia.

He aprendido a sentir lo que mi cuerpo trata de decirme, que, aunque el camino no sea fácil el resultado será satisfactorio, que puedo relacionarme de manera sana rompiendo ciclos de comunicación que no son efectivos. Pero sobre todo que puedo poner límites que antes creía imposibles.
 
 
 
Testimonio 80
 

 
Desde que tengo memoria siempre sentí demasiado. Cuando tenía 8 años escribí mi primera carta de suicidio, después crecí y me lleve a un mundo de excesos, había alcohol, sustancias sexo, hubo quienes se burlaban de mi peso y a los 17 encontré el mundo de las Princesas Ana y Princesas Mía un grupo de internet pro-anorexia y pro-bulimia donde hacíamos “carreras” entre usuarios, fijábamos un día de inicio y un día final y solo debíamos comer una manzana y toda el agua que quisiéramos por día, quien bajara más de peso.

Todo lo que hacía era por pura impulsividad jamás me ponía a pensar en los demás ni en mí, tenía un vacío que no sabía que era no tenía metas, ni sueños deje de salir de mi casa, deje de bañarme y deje de comer y si comía, dejaba los platos sucios aun lado de la cama, acumule muchísimos platos y tuve una invasión de cucarachas y pasar todo el día en mi cama, en mi cuarto sucio.

Necesitaba mucha ayuda mi papá investigo y descubrió Equilibrium empecé a tomar la terapia y descubrí que tenía un trastorno límite de personalidad, me ayudaron a conocerlo y reconocer mis actitudes tenía mucha culpa por todas las cosas que había hecho por el puro odio y enojo contra un mundo que sentía que estaba contra mí. Pero poco a poco he empezado a perdonarme y quererme. Antes me tragaba mis problemas, los guardaba muy dentro y después explotaba por cualquier cosita. Ahora puedo calmarme con ejercicios de respiración antes de perder el seso por tonterías. Todo lo que viví lo uso para fortalecerme, en vez de hundirme aún más en mis problemas del pasado he empezado a escribir y dibujar me ha ayudado muchísimo. Es un trabajo bastante duro, aun por más equis que suene enfrentar todo eso que escondía para no verlo/ni pensarlo, es bien difícil verlo y reconocerlo es traumático, pero me ayudó mucho poder ver mis cicatrices y trabajar en manejar mi trastorno para tener una vida con sueños.
 
 
 
Testimonio 79
 

 
Legué muy angustiada, miedosa, destruida por dentro, mi proceso me dio fortaleza e iluminación, conocimiento y entendimiento a mí misma, me gustaron las técnicas que utilizaron.

A través de la arteterapia pude ver plasmada la inmensidad de lo que mi vida me había traído dolor y me había hecho dependiente.

Estoy muy agradecida con el personal de Equilibrium, me voy iluminada y con esperanza.
 
 
 
Testimonio 78
 

 
Vine a Equilibrium porque se me dificultaba decir ¡No! a las personas, me costaba mucho trabajo el pedir algo, el decir con libertad no me gusta, no quiero, y fue motivo de que la gente se aprovechará de mi por no decir las cosas, eso me hacía depender de los demás para que me resolvieran los problemas que se me iban presentando, llegué a Equilibrium con la plena confianza de superarlo, los especialistas me enseñaron a no permitir que nadie me faltará al respeto, a vencer el miedo, a ser una persona segura de mí mismo, valiente, y que un era tiempo de poner un ¡alto! a todo esto, ya no sería más una persona sumisa.

En la primera semana de clases, demostré que tenía fuerza de enfrentarlos, de realizar las cosas que me agradaban, a no depender de alguien más para resolver mis problemas, ahora soy capaz de cuidarme y mantenerme firme.
 
 
 
Testimonio 77
 

 
Antes de llegar a Equilibrium era adicto a las drogas, estaba perdiendo a las personas que estaban conmigo y a mi familia; el cristal me estaba consumiendo por completo física y emocionalmente hasta el grado de casi perder la vida. Tomé un tratamiento donde tuve que internarme por 28 días para lograr salir de la adicción, Toqué fondo y me di cuenta de cuanto estaba perdiendo por la adicción y una de las cosas que más me motivaron fue encontrarle sentido a la vida, el recuperar a mi familia y a mi pareja.

Nada fue fácil todo era doloroso, el encontrarme conmigo mismo y darme cuenta de todo el daño que me estaba haciendo. Con el apoyo del grupo de psicólogos durante mi tratamiento me fui dando cuenta de quién era yo y con convertir todo mi potencial para desempeñarlo en lo que me gustaba. Me enseñaron a cómo afrontar mis problemas y hacerme responsable de cada uno de ellos, pasando los días todo fue tomando sentido en mí y fui creando un plan de vida en el cual todo fuera como yo quería. Fue necesario revisar toda mi historia de mi vida donde me di cuenta de que mis problemas de adicción venían desde temprana edad, ahora puedo decir que al salir de mi tratamiento mi futuro será lleno de metas y objetivos a cumplir, lleno de paz y amor cuando vuelva a tropezar, levantarme y hacerme responsable.

Quiero agradecer a cada uno de los psicólogos que me ayudaron a atender y que me apoyaron en cada una de mis terapias. Todo el grupo de Equilibrium son terapeutas altamente preparados y saben de qué manera tratar a un paciente y eso es lo que los distingue de las demás clínicas en el personal su conocimiento es muy alto y su forma de atender es la mejor, ganaron mi confianza y mi aprecio todos y cada uno del personal de Equilibrium.

El día de hoy salgo muy feliz conmigo de esta nueva oportunidad para triunfar y ser alguien en la vida con sus metas firmes, entendiendo que nada es fácil, pero si le dedicas amor y aprecio a las cosas te saldrán bien, agradezco a toda mi familia que a pesar de todo siempre tenían esperanza en mí y sobre todo gracias por hacer que crea en mi por luchar junto a mí para recuperar a mi familia.

Mi mensaje es amor, respeto, tolerancia y responsabilidad.
 
 
 
Testimonio 76
 

 
Somos unos padres que decidimos adoptar a un pequeño a quién tratamos con amor y de quién también recibimos amor, solo que desde pequeño comenzó a hacer conductas agresivas que nos reportaban en la escuela, dejo de interesarse en muchas actividades que le gustaban, nosotros lo llevamos con psiquiatras, psicólogos quienes lo atendían pero sin resultado, esto llevo años y ahora en su adolescencia ya nos insultaba, pegaba y constantemente molestaba agresivamente, un día nos amenazó con un cuchillo ya estábamos desesperados pues nuestro hogar se había vuelto un caos aunque siguiéramos las indicaciones de las personas que nos atendían.

Un día nos recomendaron ir a Equilibrium y llegamos sin esperanza y solo por cumplir un requisito escolar ya que si no demostrábamos que estaba en atención no podría seguir.

Nuestra sorpresa fue descubrir que nuestro hijo tenía un trastorno, lo atendieron varios especialistas en equipo, nosotros acudimos semanalmente a terapia familiar para revisar nuestra forma de educarlo y gracias a eso generamos estrategias que poco a poco fueron resultando. También nos dimos cuenta que le permitimos muchas cosas por su situación de adopción ya que lo veíamos como ¨pobrecito¨ y ahora nuestra percepción cambio, pudimos ver lo afortunado que es y que somos al tenernos.

Estamos muy contento pues juntos pudimos manejar el trastorno de nuestro hijo pues al ritmo que iba terminaría en la cárcel porque tarde o temprano iba a dañar a una persona ya sea en nuestra familia o afuera. Hoy en día nuestro hijo aprendió lo que le sucede y controlar sus impulsos, Está comenzando a tener amigos, muestra interés por sus estudios, y lo más importante estamos reconstruyendo un hogar con armonía y amor ya que él está dispuesto ¡y nosotros también!!
 
 
 
Testimonio 75
 

 
Tengo 17 años, mi llegada a Equilibrium fue aproximadamente a finales de abril, me encontraba en una situación familiar muy problemática, con antecedentes de abuso sexual y problemas físicos., no sabía porque repetía mi conducta que hacía que me aferrara a las personas cuando en varias ocasiones estas me hacían mucho daño.

Los problemas en mi familia propiciaron mi llegada a la clínica ya que éramos una familia disfuncional no había control, así como el abuso sexual que sufrí a la edad de 6 años, anteriormente había ido a terapia desde los 13 años sin embargo no había recibido una respuesta clara al porque necesitaba la compañía de las personas que me dañaban la Dra. Claudia Díaz me ayudo a descubrir que yo soy codependiente y aquí me enseñaron a detectar momentos, situaciones o cosas en los cuales soy codependiente y tratar de evitarlas o cambiarlas sin dejar de ser yo o de divertirme, de igual manera aquí descubrí la realidad de mi familia y acomodar las situaciones que tenían mis papás para yo continuar con mi vida.

Para concluir me llevo mi condición de seguir aprendiendo de ella y más clara mi situación familiar gracias a mis terapias puedo distinguir y separar mis cosas para poder ser feliz.
 
 
 
Testimonio 75
 

 
Tengo 17 años, mi llegada a Equilibrium fue aproximadamente a finales de abril, me encontraba en una situación familiar muy problemática, con antecedentes de abuso sexual y problemas físicos., no sabía porque repetía mi conducta que hacía que me aferrara a las personas cuando en varias ocasiones estas me hacían mucho daño.

Los problemas en mi familia propiciaron mi llegada a la clínica ya que éramos una familia disfuncional no había control, así como el abuso sexual que sufrí a la edad de 6 años, anteriormente había ido a terapia desde los 13 años sin embargo no había recibido una respuesta clara al porque necesitaba la compañía de las personas que me dañaban la Dra. Claudia Díaz me ayudo a descubrir que yo soy codependiente y aquí me enseñaron a detectar momentos, situaciones o cosas en los cuales soy codependiente y tratar de evitarlas o cambiarlas sin dejar de ser yo o de divertirme, de igual manera aquí descubrí la realidad de mi familia y acomodar las situaciones que tenían mis papás para yo continuar con mi vida.

Para concluir me llevo mi condición de seguir aprendiendo de ella y más clara mi situación familiar gracias a mis terapias puedo distinguir y separar mis cosas para poder ser feliz.
 
 
 
Testimonio 74
 

 
Soy la mamá desesperada y mala, así me autodenominaba. Así llegué, con un pequeño que yo no sabía que tenía TDAH. La verdad no pensé en encontrar salida de cómo iba a lograr que este niño cambiara. Me hacía perder la cordura con sólo estar cerca de mí. La verdad era un niño muy travieso. Lo consideraba en mis decisiones y no le ponía límites. Nadie me decía que era buena madre; yo no sabía lo que era ser mamá. Gracias a Dios la psicóloga Karina me dio una buena lección: me hizo poner los pies en la tierra, me enseñó a quererme y a no permitirme sentir que era una mala madre y a no permitirme que los demás me hicieran sentir mal.

Es difícil ser madre de un niño con TDAH; nadie dijo que era fácil. Estoy aprendiendo cosas hermosas de mi hijo que nunca imaginé o que no podía ver. Gracias Karina porque tus terapias me han ayudado a ser una madre orgullosa de tener un hijo tan especial y grandioso como lo es mi pequeño. También sé que yo puedo llegar hasta donde yo quiera y que mi hijo es quien necesita límites, no yo. Soy una mujer y no una niña, como mi esposo me hacía creer. Mi hijo me ha mostrado que puedo y que soy una excelente madre. Y ¿sabes qué le digo al mundo y a todas las personas como yo? Que es maravilloso ser la mamá de un niño con TDAH. Acércate y pide ayuda. Permite que como a mi hijo y a mí les cambie la vida. Ahora digo con libertad que me siento de maravilla y no me da miedo presumir a mi hijo. Mi niño está en un proceso de conocerse y mostrarle al mundo y a mí cómo entenderlo y nos hace saber que él no es malo, sólo no sabíamos que era un niño tan especial.
 
 
 
Testimonio 73
 

 
Me queda claro… en la vida no hay coincidencias. Siempre creí que conocía perfectamente a mis hijos, sin embargo, estaba muy equivocada. Empecé a sospechar de mi segundo hijo, algo estaba mal, pero me aterraba pensar en un problema de drogas, en mi familia eso no se veía. Hablé con mi hijo y aceptó un examen de antidoping.

Yo, con mucho miedo, no aceptaba esta situación. Al recibir el resultado de positivo a marihuana fue el dolor más grande y desgarrador que jamás había sentido, me volví loca, pensaba en mil y una cosas, no sabía qué hacer.

Las noches eran eternas y en todo momento lloraba, pues no daba crédito al pensar en el daño que se estaba haciendo mi hijo y el daño colateral que podía ocasionar, pero yo no hacía nada. Empecé a buscar información, no quería un ambiente donde se golpea y humilla, necesitaba ayuda diferente para mi hijo y para mí. Finalmente, a través de mi amiga y compañera, Edith, supe de Equilibrium y no lo pensé dos veces. Mi hijo aceptó el tratamiento e inició medio internamiento.

No fue fácil, yo inicié terapia, pero gracias a una mujer maravillosa, Lic. Karina, que en todo momento se interesó por nosotros y recibe gran apoyo, poco a poco todo iba cambiando: mi hijo mejoraba y hasta hoy él sigue adelante.
Ha concluido el tratamiento, me voy feliz, en paz con la seguridad de que lograron salvar a mi hijo de su inconciencia y consumo de drogas. Reciban un fuerte abrazo y que Dios esté siempre con ustedes.
Gracias, gracias, gracias.
 
 
 
Testimonio 72
 

 
Hace 7 años empezó mi consumo por el alcohol aunado con el cristal o “crico” como yo le llamo ya que en mi trabajo se requería conducir por la noche y esto me llevó a consumir ambas sustancias y con el tiempo ir aumentando la dosis, primero con el alcohol porque me desesteraba pero le fui cambiando por el “crico” ya que me encantaba fumarlo en foco o en pipa por el shot de energía que causaba en mi organismo, pero fue aumentando el consumo que me llevó a tener muchos problemas con mi esposa hasta llegar a la separación, también perdí a mis padres, mis hermanos decidieron alejarse y perdí mi trabajo así todo se derrumbó.

Así que decidí pedir ayuda por primera vez, me internaron en una clínica contra las adicciones mi estancia fue de 45 días al concluir el tratamiento me sentí bien y recuperé mi peso ya que por el consumo había perdido 15 kg pero lo que no pude recuperar fue a mi esposa e hijos ya que decidió pedirme el divorcio, fue un proceso largo pero son las consecuencias de mis actos y por ende lo acepté por el momento, volví a trabajar y a “reconstruir mi vida” pero no pude más y cuando me di cuenta lo grave que era mi situación, de las pérdidas que tuve recaí pero este último sin control me hice irresponsable, intolerante a mis hijos, al grado de preferir drogarme que estar con ellos y si por un momento llegaba a estar con ellos no los toleraba por los efectos del “crico”, tenía paranoia y no me di cuenta de que la sustancia causaba este desastre en mi persona, con mi cuarto y el desorden porque con la droga descomponía cosas pero un día me vi físicamente decidí volver a pedir ayuda con mis papás lo que me trajo a Equilibrium, llegué aquí con toda la actitud positiva ganas de recuperarme me sentía muy a gusto en la clínica me trataron muy bien, su diagnóstico fue un internamiento, durante esos días fue de mucha lucha conmigo por dejar la sustancia ya que una parte de mi quería consumir y la otra no pero con la ayuda de las psicólogas Karina y Claudia me hicieron enfrentar mi realidad y me ha costado mucho trabajo el cambiar mi pensamiento, palabra, acción y poco a poco con mi fuerza de voluntad he adquirido una mejor estabilidad tanto física como emocional me ha devuelto el gusto por vivir sanamente estoy recuperando la confianza y el amor de mi familia.
 
 
 
Testimonio 71
 

 
Me trajo aquí el susto de mis familiares por mi situación que era el consumo de marihuana. Vine asustado pues no sabía que esperar, pero al final de cuentas, decidí aceptar el tratamiento, pues también yo me sentía con la necesidad de recibir ayuda pues ya no quería drogarme. Pues consumía en reiteradas ocasiones y eso en parte dañaba mi cuerpo, yo inconscientemente defendía mi sustancia pues argumentaba que era “algo natural” que no hiciera daño.

Como consecuencia de mi consumo perdí bastantes cosas como mis estudios y parte de mi familia, ya no me sentía a gusto consumiendo, trataba de dejarlo, pero no podría y en fin termine en Equlibrium. Para culminar me voy tranquilo de haber terminado mi tratamiento y me voy contento de haber aprendido distintas cosas. No quiero volver a consumir y cambiar mi vida de manera definitiva para tratar de no volver a meterme en drogas y problemas de todo tipo.

 
 
 
Testimonio 70
 

 
Todo comenzó cuando en una madrugada desperté con un dolor en el pecho, temblando y con una idea obsesiva que me atormentaba. Después de una semana regresaron esos pensamientos con más fuerza tanto que me dolió muy fuerte mi cabeza, vomito, sudor, temblor esa madrugada no aguante más y pedí ayuda porque me quería morir, mi desgaste era tanto y no sabía cómo parar. Busque ayuda, pero no encontré solución, 2 meses después llegue a Equilibrium me diagnosticaron con Trastorno Obsesivo Compulsivo y primero me sentí derrumbada. Comencé mi tratamiento y poco a poco me ayudaron a descubrir la raíz de mis pensamientos y rituales, e día cuenta que parte de lo que viví en mi historia. Me mostraron como era y funcionaba en mí el TOC por lo que comencé a sentirme tranquila ya que me encontraba progresando poco a poco, gracias a la información, psicoterapia, pláticas y apoyo que en este lugar encontré. Hoy ya no me quiero morir, quiero estar bien conmigo y tener una vida plena con mi esposo. Me tranquiliza saber cómo tranquilizarme cuando mis pensamientos obsesivos me quieren invadir. Tengo confianza en mí y en lo que yo decido, ¡Mil gracias a todos los que estuvieron involucrados en mi tratamiento!
 
 
 
Testimonio 69
 

 
Yo llegue a esta clínica, con la confianza de que aquí me podían ayudar, pensando que con anterioridad conocía un poco su forma de trabajo. Al principio pensé que mis malestares eran algo físico, pero conforme fue pasando el tiempo noté que realmente lo que me sucedía era algo emocional y no alguna enfermedad o complicación de salud.

El primer día me sentí bastante extraña, ya que mi grado de ansiedad que yo tenía era muy grande, me sentía muy vulnerable, e segundo día comenzaron las psicoterapias, la cita con la doctora, la nutrióloga y aún estaba muy ansiosa con desesperación, nuevamente sentía que yo tenía una enfermedad y que debía estar en un hospital.

Pero en la consulta con la nutrióloga me dio un poco de tranquilidad al explicarme que todo se observaba en orden con mi alimentación. Así pase mi primera semana entre altas y bajas, la psicoterapia individual, de grupo eran todos los días me parecían buenas y muy reveladoras, estaba observando las causas, las razones, las explicaciones a mi malestar yo estaba ansiosa por tener la solución para enfrentarlo.

Así pasaron las semanas con psicoterapias fuertes, otras no tanto y a veces pensaba que lo que veía en mis terapias no tenían nada que ver con lo que me pasaba, pero después solo me iba sintiendo mejor.
Tuve muchas actividades como Arteterapia y recordé que soy una persona creativa y reconocí que me gusta el arte y es algo en lo que estoy involucrando más.

Pasaron tres semanas y los ejercicios, actividades, revisiones médicas, psicoterapia han hecho que vuelva a mi vida normal a modificar y simplemente cambiar lo que no me gusta, me siento cada vez mejor y la respuesta que me doy es que vine al lugar indicado con las personas adecuadas en el omento que más lo necesitaba, puedo decir que las psicoterapias y el equipo son buenos y muy preparados.

Después de mi internamiento hubo días buenos otros malos, pero sentí el apoyo de todos los que trabajan en Equilibrium, en especial de mi psicoterapeuta principal, me han hecho pensar y sentir que sigo en buenas manos.
Encontré esos puntos que no fueron tan cuidados en mi persona y en mi familia que ahora no quiero volver a descuidar.

Mi proceso fue difícil ya que es complicado encontrar respuestas o soluciones a situaciones que ni yo conocía o como dicen aquí: no tenía consciente.

Ahora puedo expresar de cómo la psicoterapia pudo ayudare tanto e impactar de manera positiva en mi vida.
 
 
 
Testimonio 68
 

 
Antes de saber lo que mi hija tenía fue sumamente complicado manejar con ella algo que ni siquiera sabía que tenía, era muy hiriente y tratar de comprendiera comenzó hacer cada vez más complicado, ya que el tiempo pasaba y su conducta empeoraba. La veía siempre en lucha de poder con casi cualquier persona e intentaba imponer su voluntad por todos sus medios.

Como madre ya tenía miedo de enfrentarla por sus reacciones pues siempre se terminaba gritando, llorando y con una enorme frustración, llegue a pensar que cuando saliera de la casa ya no la volvería a ver, yo vivía en una preocupación constante, dormía muy poco y siempre tenía pensamientos fatalistas.

Intente en varias ocasiones llevarla a terapia pero nunca funciono ya que ella dejaba a los psicólogos, solo que padeció una crisis muy fuerte y es cuando la traje a Equilibrium, en la intervención mi hija acepto la ayuda y durante el proceso la diagnosticaron con Trastorno Límite de la Personalidad, los cambios fueron significativos desde la primera semana aunque fue duro enfrentar el diagnostico ayudo a saber cómo manejarlo para mi hija fue muy difícil darse cuenta que éste trastorno limitaba su forma de ver las situaciones que ocurren pero a la vez comenzó a ver sus fortalezas y aprender a manejar lo que le pasaba.

Ella trabajo muy duro en su tratamiento y pude observar poco a poco su trasformación y en éste camino también yo aprendí a poner límites adecuados, a darme cuenta de nuestra dinámica familiar y mejorarla, todos aprendimos a comprendernos y despedirnos de los resentimientos y malos entendidos, ahora mi hija ya no expone a situaciones de extremo riesgo como en el pasado, tiene metas a futuro y superamos juntos las situaciones necesarias para seguir logrando la estabilidad que tanto nos hacía falta.
 
 
 
Testimonio 67
 

 
Antes de llegar a Equilibrium era una persona que siempre estaba preocupada, sentía que no era normal y que algo iba a pasar cuando las cosas estaban tranquilas.
Siempre en la escuela aparentaba o intentaba ser alguien que no era, me comparaba mucho físicamente con las demás “amigas” que tenía en la universidad, era muy poco tolerante con mi familia, no tenía una buena relación con mi papá debido a sucesos que me hirieron mucho y no hablaba con él desde casi hace un año y medio.

La razón que detono mi último arranque de ira fue porque pensé que mi papa regresaría a vivir a la casa, discutí con mi mamá y mi papá, en ese arranque de ira quebré una ventana y me fui esa misma semana a vivir a casa de otra persona (mi novio).

Siempre fui alguien que pensaba mucho en lo que la gente podía decir de mí, quería pertenecer a un grupo social y ser muy popular, que me conocieran muchas personas nunca me detenía para hacer las cosas que me gustan ni que me llenaran porque siempre pensé que no era lo suficientemente buena o pensaba que la gente pensaba eso de mí. Perdí mi escuela, amigos, me ponía en situaciones de riesgo, no atendía a las reglas de mi casa ni de ninguna parte, probé sustancia en fin mi vida estaba al borde.

Al llegar a primera intervención en Equilibrium me diagnosticaron TLP (Trastorno Límite de la Personalidad) Al principio no lo creí ni pensé que fuera algo que se tuviera que tratar con terapia y medicamento.
Al llegar a mi casa busque de inmediato información sobre los síntomas y muchas cosas que hacía comenzaban a tomar sentido.

Comencé a ver por qué tenía relaciones con muchas personas, porque abandoné proyectos, porque siempre me sentía tan vacía.

Decidí internarme en Equilibrium y me apoyaron, mi familia me dio la oportunidad de estar aquí en la clínica y la verdad es que estaba aterrada, pero yo dentro de mí sabía que era necesario, que ya no podía más.

Mi primer día fue muy difícil, quería salir corriendo con mi familia, mis amigos y mi novio, extrañaba tantas cosas que no comí en ese día pues no tenía ganas de hacer nada pero al otro día descubrí algo sorprendente pues nunca supe del poder que tenía el sacar todo hablando, en las primeras semanas pude experimentar un dolor tan grande, descubrí que me estaba convirtiendo en la persona que menos quería parecer, sentí un enojo enorme hacía mis padres, fueron días muy difíciles pues aún no comprendía el por qué yo debía estar aquí.
Pronto me pude dar cuenta de que no era un castigo, si bien no era fácil estar aquí, sabía que, si trabajaba en las cosas que me dolían, sanarían.

Me di cuenta de las máscaras que me cree a mí misma para poder conllevar la vida que me cree en apariencia, aprendí a verlas como eso, “mascaras” agradecí porque en su momento me ayudaron a protegerme, pero ya no más.
Aprendí que mis padres trabajaron y construyeron con lo que a ellos les dieron, con lo que ellos tienen y cambio mucho mi percepción hacia ellos, por qué no puedo culparlos por no ser perfectos, como tampoco puedo exigirle a mi papá que sea algo que no es o que no le enseñaron a ser (nunca lo encaminó nadie) sé que las cosas con él no van a ser iguales, pero sé que lo perdono porque es mi reflejo, y me perdono a mí misma por rechazarme y abandonarme a mí misma.

Aprendí a expresarme, a no guardarme las cosas para después y explotar, conocí a personas con problemas diferentes a los míos y ahí me di cuenta que mis problemas, mi trastorno y mi temperamento tienen control.
¡Descubrí mi vocación!!! descubrí el por qué y cómo liberarme de mi ansiedad, sé que siempre voy a tener que lidiar con mi sentimiento de vacío y el miedo al abandono, pero ahora sé de qué se trata, lo reconozco y voy a controlarlo.
Lo que espero es que este sentimiento de estabilidad sea constante, espero saber diferenciar entre mis impulsos y las cosas que quiero y que me apasionan, espero que el rumbo que voy a tomar de mi vida artística prospere y espero nunca desistir, espero poder estabilizarme cuando tenga crisis y no escapar de mis miedos pues soy yo, ahora soy libre me empiezo a conocer y estoy eternamente agradecida y bendecida.
 
 
 
Testimonio 66
 

 
Mi hija ha asistido por un mes a tratamiento psicoterapéutico intensivo con el equipo profesional de Equilibrium. Su condición inicial, y una de las razones por la que decidimos comenzar el tratamiento, era un desgane y desmotivación generalizados, tanto en casa como en la escuela. Su conducta y desempeño se habían ido deteriorando constantemente, a pesar de la intervención médica de un neurólogo pediatra. En el ámbito social, su desarrollo era muy bajo, casi nulo.

Desde la primera semana de tratamiento, ella empezó a dar muestras de cambio positivo. A lo largo del mes mejoraron diversos aspectos. Lo más notorio fue en casa en el ámbito familiar. Se relajó el ambiente, que había sido tenso durante varios meses. Empezó a abrirse con nosotros poco a poco, a expresar sus sentimientos y emociones, miedos y angustias. Su conducta y obediencia mejoró considerablemente. La gran parte del tiempo cumple con sus tareas en casa y de la escuela sin problemas. Los episodios de confrontación se han reducido al mínimo.

Entre las cosas más importantes que se descubrió es que mi hija tiene una edad cognitiva de 6 años. Esto nos ayudó a comprender mucho mejor la situación, y da pie a aprender cómo manejarla. Así, muchas de las causas de frustración han disminuido. Reforzamos la estrategia que ya habíamos implementado en casa respecto a la contención, dentro de una estructura familiar (tiempo y espacio), con la mira de enraizar este aspecto y lograr que mi hija adquiera la auto-contención necesaria para llegar a ser independiente de forma segura. Lo segundo fue la motivación, identificada adecuadamente, esto ha hecho que las cosas fluyan mejor con lo que responde bien a estímulos que la incentivan a realizar actividades en casa y escuela apropiadas para su edad biológica.

Es sorprendente el avance que se ha logrado. Queremos continuar con este trabajo, enfocados en aspectos específicos que se lograron identificar en el ámbito emocional. En particular, mi hija ya empezó a exponer heridas causadas en el pasado y el ambiente al que estaba sometida durante mucho tiempo.

¡Muchas gracias!
 
 
 
Testimonio 65
 

 
Llegue a Equilibrium, y realmente no sé cómo explicarlo, con una problemática de la típica frase de no pasa nada e insistía en que no tenía nada, aunque realmente por dentro me sentía de lo peor, triste, sola y con un gran enojo conmigo misma y con los demás, con unas ganas horribles de gritar y liberarme de toda culpa, de toda emoción que me consumía, de cada uno de mis problemas, de lo toda la tensión que sentía en mi casa, de lo incomoda que me sentía, estar harta de fingir que soy otra persona, de dañar a los demás y cargar con una máscara. Ya estando aquí en la clínica de Equilibrium con mi tratamiento intensivo descubrí que realmente me estaba dañando a mí misma. Estando aquí trabajé con todo lo que venía arrastrando desde hace mucho tiempo y pude darme cuenta de que todos mis actos tenían un por qué. Experimente de todo, dese lo más obscuro de mi ser hasta lo más claro para mí, desde mi tristeza más profunda hasta mi enojo más externo, pude conectarme conmigo misma y de esta forma darme cuenta que necesito aprender a cuidarme, a desprenderme de mi dolor, a reconocer mis emociones y aceptarlas. Con todo lo que he vivido aquí me siento más fuerte, más preparada para llegar a ser alguien en la vida, siento que tengo más armas para tomar las decisiones correctas de mi vida, me siento segura de dar un nuevo paso, ya me siento más tranquila, con paz y preparada para lo que venga por delante.
 
 
 
Testimonio 64
 

 
Testimonio de un pequeño de 10 años
Yo cuando llegue a este lugar tenía problemas con mi maestra, con todos mis demás profesores, con mis compañeros y con casi todo el mundo, no me quería quedar así.

Mi psicoterapeuta me hizo aprender y sentir que soy importante, a ser más respetuoso e incluso descubrí entre muchas cosas lo mucho que me gusta pintar. Te agradezco que me convirtieras es la persona que soy ahora para poder tener muchos amigos.
 
 
 
Testimonio 63
 

 
Decidí ir a tratamiento intensivo de psicoterapia porque mis emociones eran un sube y baja, se manejaban como lo hacía mi esposo si él tenía buen día y estaba feliz yo también, si él tenía mal día yo estaba triste, descubrí que a lo que me pasaba se llamaba codependencia. Era muy celosa y resentida porque no me sentía valorada, cuando yo misma me sentía menos. Por último, tenía un parpado que se movía constantemente de “nervios”. Viví así mucho tiempo, pero no quería eso para mi hija. Hoy tengo 5 meses en terapia, me siento más libre, conectada con mis pensamientos y mis propias emociones, ya no soy celosa con mi esposo y sobre todo, me siento Amada por mí misma.

¡Gracias por Siempre! Disfruto mis terapias y mi crecimiento personal. Sé que lo reflejaré en mi hija.
 
 
 
Testimonio 62
 

 
Llegue a esta clínica porque había consumido sustancias, además de ser extremadamente violenta con los que me rodeaban, familiares, compañeros y pareja. A veces perdía la razón y no recordaba lo que había hecho, después de haber ido a psicólogos, psiquiatras y hasta brujos porque estaba muy desesperaba y no sabía lo que me ocurría por fin en este lugar me diagnosticaron Trastorno Límite de la Personalidad, aprendí que tenía dos enfermedades la adicción y este trastorno. Mi vida era un infierno porque al día podía tener muchos cambios de humor que podían ir desde estallidos de violencia hasta una gran depresión que la identificó como un vacío en mi pecho, yo no podía controlarlo y me sentía muy culpable después de esto, ingerir sustancias para evadirme de lo que vivía pues era muy doloroso para mí darme cuenta todo lo que estaba destruyéndome y destruyendo a mi familia, había perdido mi trabajo, mis estudios, familiares, amigos, que hasta que todas las personas que trabajan aquí me enseñaron a manejar mis emociones, enojos, irá, a conocer mi enfermedad y a resolver los dolores de mi historia de vida, pues había sido una niña dentro de una familia muy disfuncional. Poco a poco con mis terapias, tratamiento médico y todas mis ganas de salir adelante fui recuperando la cordura, me fui estabilizando y serenando haciendo un plan de vida para el futuro que realmente quiero crear. Hoy sé que mi trastorno es algo que me va acompañar toda la vida y que es una elección mía seguirme tratando hasta el punto en yo pueda regularme, pero lo más importante es que me aleje de ese futuro negro que me esperaba, hoy me siento unida a mi familia, los valoro y agradezco que me hayan apoyado de esta manera, tengo deseos de vivir plenamente!
 
 
 
Testimonio 61
 

 
Yo llegué aquí por una adicción a la marihuana, aunque eso era solo el síntoma de lo que estaba mal en mi vida. Pensé que, al haber detenido mi consumo, ya casi todo estaba arreglado en mi vida, pero estaba equivocado, todavía era inseguro, tenía muchos miedos, falta de esperanza y desmotivación en mi vida, había un ruido de fondo que todavía no me dejaba en paz, ese ruido que me hacía conducir mi vida con el miedo al fracaso y con la falta de fe en mí. Mis asuntos sin resolver, todas esas experiencias que viví en mi infancia y en mi adolescencia que me hicieron pensar como pensaba, sentir como me sentía y ver la vida con esas tonalidades tan sombrías.

El proceso ocurre poco a poco, vas arrancando las capas exteriores de tu ser, dejas que las máscaras se caigan y las aceptas una por una te vas haciendo te haces cargo de las experiencias que más te han dolido en la vida, esas que te hicieron sentir desprotegido y sin defensa, esas que te hicieron crear mascaras para ocultar tu dolor, fingiendo que todo estaba bien, mientras que en el fondo te sientes miserable y vacío, esas cosas que has estado cargando por años.

Me di cuenta de que mi adicción se hace más grande cuando quiero expresar mis emociones y me las guardo, lo que siento cuando mi familia se porta de cierta manera. Aprendí que es mucho mejor expresar mis sentimientos y comunicarme de manera honesta con mi familia para sacar todo en el momento y no sacarlo fumándome un gallo. Ahora ellos saben con más exactitud cómo me siento respecto a ciertas cosas y esto nos hace interactuar con más armonía y transparencia.

Este lugar es par personas que ya no quieren vivir como lo han estado haciendo; personas que, aunque tengan miedo, que tengan el valor de viajar a los recuerdos más dolorosos de sus vidas, de enfrentarlos y aceptarlos para darse cuenta de que ya no hay nada que temer. El mejor momento es ahora para que no busques ayuda diez años después, después habiendo perdido incluso más de lo que ya has perdido.

Este lugar es para aceptarnos aun con nuestros defectos para darnos cuenta de todo nuestro potencial, para aprender a relacionarnos con nuestra familia y con nuestros amigos de una manera sana, este lugar es para darte cuenta la persona que realmente y eres y no la que la circunstancias te hacen ser. Ahora creo en mí, me hago cargo de muy no me preocupo por los demás de forma enfermiza y sigo aprendiendo a no hacerlo más, veo la vida con un punto de vista con el que ya no me destruyo ni hago daño a los demás al contrario nos beneficia a todos y me permite creer constantemente, creo que merezco todo el amor del mundo, toda la abundancia del universo y toda la felicidad que la vida me puede regalar creo que yo mismo por ser quien soy, soy valioso y que no necesito de nada ni de nadie para demostrarlo. Merezco una vida plena, exitosa y feliz, pero lo más importante… que me lo merezco totalmente. Creo que con la ayuda y el seguimiento adecuado puedo mantener cada aspecto de mi vida que estoy construyendo en equilibrio. Creo que tal vez este lugar sea para ti.
 
 
 
Testimonio 60
 

 
Llegue a esta clínica con mucho miedo con una depresión muy grande sin saber que sería de mi vida, fue difícil para mí aceptar que estaba en el punto en dónde mi vida estaba corriendo riesgo pues no veía ningún motivo para seguir viviendo.

Fue difícil darme cuenta de todos los dolores emocionales que había guardado, tenía muchos miedos irracionales, pero aun así me atormentaban todo el tiempo, mi familia ya no sabía qué hacer conmigo pues vivía aislado, había perdido mis amigos, escuela, trabajo y todo.

Poco en mi estancia en esta clínica fui superando cada uno de mis dolores y mis miedos, al principio me costó mucho abrirme, pero comprendí que era la única forma que las psicoterapeutas podían ayudarme a salir adelante, sentí gran apoyo de mis compañeros pues en terapia de grupo me di cuenta que no solo yo estaba luchando por salir adelante, compartíamos una meta: tener una vida feliz.

Cada día le tome mucho cariño a las personas que me acompañaban en este lugar y cada día después de mis terapias sentía que soltaba mucho peso que hacía mucho que cargaba.

Hoy puedo escribir esto y puedo compartir que ya no me atormentan los miedos, estoy retomando mi carrera profesional y tengo un trabajo. Todo mi esfuerzo valió la pena pues ahora sé qué hay lugares como éste donde si estás atorado o atorada pueden ayudarte, todos merecemos una vida mejor. Agradezco a mi familia y a las personas que trabajan en esta clínica por ser pacientes conmigo por brindarme un espacio dónde podía recuperarme y a mi familia por traerme aquí aun cuando yo no quería, había perdido la esperanza y la recuperé hoy ¡soy una persona renovada!
 
 
 
Testimonio 59
 

 
Llegue a esta clínica negando mi Anorexia, mis padres me trajeron pues tenía más de 20 kilos abajo de mi peso literal me estaba matando. Al principio acepte el tratamiento solo para que mi familia me dejara en paz pues yo me sentía cansada de sus comentarios y sus preocupaciones que antes la veía como críticas hacia mi cuerpo. Pensé que podía engañar a todos, intentando esconder parte de la comida que se me servía, tratando de vomitar a escondidas en el baño de la clínica, pero me di cuenta que a la única que engañaba era a mí misma. Me mentía constantemente diciéndome que yo estaba bien a pesar que mi familia y amigos estaban muy preocupados.

Poco a poco me fui dando cuenta que está forma de mentirme la aprendí en mi entorno familiar pues nunca se hablaba de las situaciones importantes como emociones, recuerdo que cuando veía a mi madre preocupada yo le preguntaba que tenía y me decía que todo estaba bien así crecí e hice lo mismo cuando estaba en mi peor etapa de Anorexia.

Trabajé en mi psicoterapia en terapia de grupo con mi infancia y encontré que tenía muchísima exigencia a hacer todo perfecto, constantemente no sabía cómo manejar mis emociones, vivía constantemente estresada y a los 13 años ya había desarrollado Anorexia Nerviosa.

Algo dentro de mí me movía a ser delgada y ya no distinguía, y no podía ver como mi cuerpo poco a poco se estaba destruyendo, me he dado cuenta que quise controlar tanto que estaba obsesionada con mi peso, la forma de mi cuerpo, las calorías, mi imagen, sacar calificaciones perfectas. No disfrutaba nada, todo el tiempo estaba de mal humor y me comportaba agresiva con quien fuera.

En este lugar aprendí a cuidarme, a sacar todos los dolores de mi infancia que tenía muy guardados. Aprendí a disfrutar poco a poco, a dejar de tenerle miedo a la comida, a dejar de destruirme.

Fue fuerte para mí trabajar día a día y hubo momento que quería salir corriendo, pero el apoyo, la motivación de las psicólogas me ayudo a no dejarme vencer por esta enfermedad. Hoy escribo esto con la esperanza de que si hay persona pasando por lo que yo pase puedan saber que no están solas o solos que si hay solución, aunque ahora entiendo que parezca imposible pues se bien lo que es pensar todo el día y a todas horas en calorías o miedo a engordar. Solo quiero que sepas que si hay un lugar donde te pueden dar lo necesario para salir adelante como lo hago yo cada día.
 
 
 
Testimonio 58
 

 
Yo llegué a este lugar a raíz de un conflicto dentro de la escuela, el primer día que vine me sentía muy confundido, no sabía cuál era el objetivo de comenzar el tratamiento. Al hablar con las psicoterapeutas me sentí muy en confianza y me compartieron que para poder ayudarme necesitaba abrirme y realmente querer aceptar lo que me ofrecían.

Poco a poco fui haciendo de la clínica un lugar cómodo, en confianza, donde pudiera sentir libertad; algo que me ayudó mucho fue el hecho de que siempre nos demostraban y decían que ellas (psicoterapeutas) no nos juzgaban, que ellas veían más allá del problema que nos había traído aquí.

En mi vida siempre he pensado que lo más importante es obedecer y cumplir con lo que me piden, sin embargo, a lo largo de mi proceso, me di cuenta de que al hacer esto estaba pensando por encima de mi persona, de lo que yo realmente deseo hacer y, para no ver esta situación, me distraía con actividades no muy sanas o útiles para mí, luego de darme cuenta de esto, me hicieron notar también que a causa de no hacer lo que me gusta o no poder hacer cosas por mí, estaba congelado mi corazón.

Con esto he aprendido que, si tenemos que obedecer o cumplir con algunas cosas que realmente están fuera de nuestro alcance, pero también hay cosas que podemos cambiar, sin embargo, debo aprender a disfrutar o a hacer por mí lo que no puedo cambiar y, lo que sí puedo cambiar realmente hacerlo porque me gusta y lo quiero hacer.
También a lo largo de mi proceso, descubrí muchas cosas que me habían lastimado en mi vida, y al enfrentar y aceptar estas situaciones sentí mucho miedo de aceptar lo que me había pasado, me sentí aliviado y como si finalmente pudiera dejarlo atrás.

Igualmente, al entender muchas cosas sobre mi personalidad, carácter y sentimientos, pude ver la oportunidad de cambio, de romper el ciclo. “esto me dio mucha esperanza”.
 
 
 
Testimonio 57
 

 
Yo llegué a Equilibrium un lunes, mi mamá me quiso traer porque un par de días antes me habían metido a la cárcel por posesión de drogas, fumaba marihuana. La verdad no quería venir, pero simplemente lo hice por ver tranquila a mi mamá, tenía miedo, pena por decir cuál era mi problema y empecé a escuchar las historias y así entre un poco más en confianza, empecé a platicar todo y las psicoterapeutas me empezaron a mostrar el camino a una buena vida sana y sin drogas.

Acepté que tenía una enfermedad llamada Adicción, yo sentía que no tenía problemas, que solo me drogaba por pasar un buen rato con mis amigos, pero me di cuenta que estaba completamente ciego, bloqueado, no tenía la sensación de algún sentimiento más que el del miedo.

Comencé a comprender y a ver mis problemas que no solo tuve en mi infancia, que también los tenía en mi familia en el presente. Mi papá nos dejó cuando yo tenía como 3 o 4 años y ese era uno de mis problemas y fue con lo que primero trabajé en terapia.

No fue nada fácil, fue algo muy doloroso, pero me ayudo a comprenderme, mi mamá se separó de él porque era una relación de codependencia, la violentaba no solo de manera física también de manera emocional.

Yo no toleraba ver a mi mamá triste por eso desde niño tenía vicios, comida, videojuegos; con eso tape el dolor que crecía y crecía, en la secundaria conocí la marihuana y otra vez tape ese dolor, lo blinde.

Las primeras semanas en Equilibrium entendí lo que pasaba y trabajar en ello fue cansado y doloroso, pero tenía tantas ganas de vivir que no me importo abrirme, mostrar todo lo que tenía guardado, muchas lágrimas, mucho enojo y seguí adelante.

Después descubrí que también soy codependiente hacia mi mamá y su nueva pareja. Aquí me mostraron y me enseñaron que es la codependencia, me di cuenta que mi mamá también es codependiente con su pareja. Al sacar todo mi enojo, tristeza me sentí vacío, no supe que hacer y recaí, volví a fumar marihuana, pero para mí buena suerte, me encontraron haciéndolo.

En este lugar me curé, mi vida dio un cambio total, aún me hace falta aplicar todo lo que aprendí, me enseñaron que la vida es hermosa, no es fácil para mí, pero en realidad lo vale, ahora no evito el dolor, lo enfrento y resuelvo.
La vida es hermosa y si no sabes cómo vivirla no te preocupes, aquí te ayudarán a vivir mejor a tú manera, está experiencia es una de las mejores en mi vida, no la cambiaría por nada.
 
 
 
Testimonio 56
 

 
Cuando llegue a esta clínica llegue desesperada, estaba perdida, sentía que me moría de tristeza, gritaba internamente auxilio ya no sé cómo vivir. A mí me dolía el alma y no sabía a donde ir ni que hacer para quitarme este dolor, porque cuando te duele la cabeza te tomas una aspirina, cuando te duele una pierna vas con un Doctor, pero a mi quien me podía ayudar. Comencé a venir a mis terapias, con la esperanza de poder cambiar mi vida.
Comencé viendo las adicciones, no sabía lo adicta que era, pero todo lo que me decían de las adicciones yo lo era; en realidad si lo sabía, pero desde mi miedo sólo actuaba así para poder sobrevivir.

Fui conociendo mis carencias, comencé a visualizar mi pasado y mi historia familiar que tanto me esmeré en enterrar y así como fue enterrado fue sacado por mis emociones de manera violenta, con culpa y desde mi miedo.
Hubo días en que no quería venir porque me daba miedo seguir sacando cosas, ideas y pensamientos que he tenido muy bien arraigados, fue hasta que entendí que tener diversas emociones no es malo, malo es cuando no sé qué hacer con ellas y he lastimado a otras personas, pero al final me termino lastimando Yo puse atención en la persona más importante y que había descuidado tanto, YO.

He dejado de darle poder a pensamientos o personas que lo único que me había dado era sufrimiento, volví una oración como mía:

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo y la sabiduría para conocer la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez.
Por lo tanto, controlando lo único que sí puedo, que es mi persona.

En la búsqueda de mi autoconocimiento, encontré la parte que rechazo y que a pesar del rechazo ahí esta y además lo tengo, eso me causo un impacto, al no saber cómo aceptarlo e incorporarlo a mi vida, ahora lo acepto y lo veo como mi todo, esto es lo que soy, simplemente.

Si me preguntaran ahorita que como me, puedo decir que ella, simplemente no sabía cómo vivir y tenía la esperanza de que vivir se podía hacer diferente de lo que ha conocido en estos 28 años, se aferró a lo que pudo, y creo que ahora puedo hacerlo diferente, teniendo en cuenta todo lo que he aprendido, que en realidad no estoy aprendiendo porque siempre lo he tenido, simplemente estoy conociéndome.
 
 
 
Testimonio 55
 

 
Mi experiencia en Equilibrium fue para mí como una puerta que se abrió muy grande al principio estaba renuente pero su equipo es de lo más confortable que al pasar los días me sentía más cómoda mis actividades eran por la mañana darle de comer a mis hijos, jugar con ellos, sonaría tonto pero gracias a esas pequeñas cosas comencé a hacerme responsable, después preparaba mi desayuno y comenzaba con mis actividades tales como yoga, terapia corporal o alguna actividad dibujando todo dependía del día y de lo que me ponía mi psicóloga llegando la hora de comer tenía que ir al mercado a comprar cosas para mi comida y poder prepararla yo jamás me aburría pues siempre estaba acompañada o viendo películas algunos fines de semana iba al temazcal otra experiencia de lo mejor me hizo abrir la mente a nuevas formas de liberarte y curar.

Algunos otros fines de semana me llevaban al cine o a caminar al parque por más tardes tenía teatro o arte terapia otra forma que describí de liberar miedos, o cosas del pasado que no quería dejar ir, llegaba la hora de dormir preparaba mi cena y listo a bañarme y descansar para otro día de actividades así fueron pasando los días y empecé a sentir al equipo de Equilibrium como una familia más, una familia que dejé en Irapuato el día que término mi internamiento.
 
 
 
Testimonio 54
 

 
He observado en mejorado la visión que tengo de mi hermano.

Mi experiencia en Equilibrium es de mucha mejoría.
 
 
 
Testimonio 53
 

 
He observado en mejoría como me siento más cercana a mi hija, optimista y feliz, lo estamos logrando.
Mi experiencia en Equilibrium me ha ayudado a conocerme y aceptar situaciones familiares.

 
 
 
Testimonio 52
 

 
He observado en mi mejoría que me siento muy liberada.
Mi experiencia en Equilibrium es muy chida me gusta mucho el trabajo y técnicas que utilizan.
 
 
 
Testimonio 51
 

 
Los aspectos que observe es que mejore la comunicación. La experiencia que tengo en Equilibrium es una buena experiencia y sé que me ayuda para conocer y saber lo que piensa y siente mi hermana.
 
 
 
Testimonio 50
 

 
Mi hija es mucho más abierta para manifestar sus emociones, es un poco más segura al hacer cosas que le daban temor.
La experiencia en Equilibrium fue muy buena a ella le encanto el curso de verano.
 
 
 
Testimonio 49
 

 
Mi hijo ha dejado de ser tan enojón, para todo pide disculpas por ejemplo cuando pega por accidente y también si lo hace apropósito.
Mi experiencia en Equilibrium es que Aprendí junto con mi hijo cosas nuevas para mejorar mi relación con él.
 
 
 
Testimonio 48
 

 
Mi hijo ha tomado más consciencia acerca de las necesidades de los demás, se muestra más cooperativo en las labores de la casa, ha aprendido a escuchar y es más consciente acerca de lo que se le tiene o no permitido.

Me ha gustado mucho que mi hijo viniera a Equilibrium, estoy muy contenta y agradecida por que además de todo lo veo muy contento a él, definitivamente una experiencia distinta y creo que es un proyecto que está creciendo por lo que me gustaría que fuéramos tomados en cuenta para posteriores actividades. Gracias.
 
 
 
Testimonio 47
 

 
Mi hija mejoro la relación con otros miembros de la familia, ahora reconoce sus emociones y las expresa, coopera con actividades en el hogar disminuyó su tiempo en ver la tv o Tablet.
Con mi experiencia en Equilibrium me siento muy satisfecha con el apoyo y la enseñanza tanto la niña como para mí.
 
 
 
Testimonio 46
 

 
Mi hijo socializa más con niños de su edad, cosa que antes no hacía. Estoy muy satisfecha y emocionada por todo lo que mi hijo aprendió y vivió al venir a Equilibrium.
 
 
 
Testimonio 45
 

 
Mi hijo ha mejorado en expresar sus sentimientos y emociones, ahora es una niña más abierta, muestra también mejora en su comunicación y platicas.

El que haya asistido a este curso de verano con ustedes es una experiencia muy grata y enriquecedora, sus colaboradores son muy capacitados en los temas y tópicos que abordaron con los niños dándonos una opinión certera y aplicable en el día a día. Gracias.
 
 
 
Testimonio 44
 

 
Por este medio manifiesto el avance que hemos visto en mi hijo, él ha comenzado a respetar turnos al hablar; comienza a entender que mama, tiene que trabajar y él acompañarla un rato sin molestarse; cuando le damos una orden o le hablamos a la primera acude al llamado estamos muy satisfechos con su avance.
 
 
 
Testimonio 43
 

 
Este taller en Arte Terapia para mí fue revelador pues fue un viaje a mi interior, aprender a reconocerme y transformarme, hacer cambios en mi persona y en mi vida. A la vez mi creatividad se ve enriquecida y esto impacta en mi área profesional, pues cada vez encuentras diferentes formas de crea nuevos proyectos. El acompañamiento cálido de mis compañeras y maestros me hizo sentir cómoda para abrirles mis situaciones más personales y a la vez encontré cariño, compañía y conexión en ellos. ¡Muchas gracias por impactar en mi vida!
 
 
 
Testimonio 42
 

 
Sólo quiero agradecer por todas esas sesiones tan maravillosas y sanadoras, son toda una experiencia en cada sesión en Arte Terapia, que me ha ayudado a encontrarme e identificar la persona que soy, a descubrir mis virtudes y mis debilidades, a sanar mis duelos y cerrar ciclos, a ver la vida de una manera que jamás pensé poder verla tan diferente…. A crecer como persona, pero sobre todo aprender a vivir la vida disfrutando de lo que se tiene, lo bueno quedártelo y a desechar lo malo, por esto y mucho más agradezco haber tenido la oportunidad de poder estar con ustedes en arteterapia, Gracias, y a mis compañeras es un placer compartir con ustedes. Toda esta experiencia inolvidable, los quiero mucho…
 
 
 
Testimonio 41
 

 
La primera vez que tuve en sesión a Rex (Border Collie), no sabía qué ocurría, él se acercaba y alejaba de forma constante, fue entonces que me ayudó a entender lo que proyectaba en ese momento; confusión y lucha constante de querer que me acompañara, pero proyectar lo contrario.

Ya he tenido oportunidad de estar en más ocasiones con él y para mí ha sido increíble la forma tan aparentemente sencilla de ayudarme a entenderme y apoyarme en este proceso de crecimiento.
 
 
 
Testimonio 40
 

 
Bueno a mi Equilibrium me ha ayudado mucho porque cuando yo llegue traía mi autoestima estaba por los suelos y estaba llena de problemas con mi ex marido y con mis hijos no sabía cómo manejar mis problemas sobre todo con mis hijo cada uno hacia lo que quería y yo nunca supe imponer autoridad Ahora en este momento estoy trabajando con mis hijos ya saben que yo soy la mamá y la autoridad en mi casa con mi ex ya le hice entender que ya no voy a permitir que me haga daño y les he puesto límites a todos yo sé que mi proceso no ha terminado pero quiero seguir trabajando y enfrentando los problemas que se presenten y sobre todo sin miedo a nada . ¡GRACIAS POR TODO LO QUE ME HAS ENSEÑADO A ENFRENTAR!! AMO A MI GRUPO.
 
 
 
Testimonio 39
 

 
Hoy puedo decir que el miedo ya no está, se ha ido pues mi fuerza y valentía lo derrotó con mucha lucha y aunque lo veía imposible, ahora solo son palabras de un pasado obscuro, en el cual había dolor, manipulación depresión, enojo, donde había inconformidad.
 
 
 
Testimonio 38
 

 
Hoy soy una persona sana y con mucha fuerza y ya no dejaré ni permitiré que nada ni nadie me haga caer, pues eso termino ahora o ayudare a las personas que tengan un problema como el mío y solamente quiero decir y hacerles ver que Dios nos dio una vida y hay que aprovechar esa oportunidad.
 
 
 
Testimonio 37
 

 
Hoy me voy contenta, feliz, conforme, fuerte pues mi miedo ya no existe pues ahora soy una mujer, la niña ya creció, camino a un futuro mucho mejor.
 
 
 
Testimonio 36
 

 
Yo llegué aquí muy enojada conmigo misma y con mis papas que jamás estaban conmigo, me corrieron de la secundaria por mi conducta que era bastante violenta, me cortaba porque me sentía sola, me di cuenta que era una persona codependiente, aquí me ayudaron mucho con mi conducta y acepte que tenía un trastorno y ahora me siento más tranquila, en ocasiones no tenía ganas de asistir a mis terapias, pero era parte de mi problema, me di cuenta de que gano más cosas al asistir porque tengo muchos sueños para luchar por ellos.
 
 
 
Testimonio 35
 

 
Volver a vivir

¡Hola! Tengo 25 años, mi niñez fue feliz, pero al llegar la adolescencia empecé a morir poco a poco, porque me fugue con mi novio, pero poco nos duró el gusto, porque lo mataron, para mí fue difícil y duro tanto que intente suicidarme más de una vez y al no lograrlo me hundí en el alcohol, como lo dije antes, dejándome morir poco a poco, hasta que un día toque fondo y en mi último intento de suicidio mi doctor, encontró y me recomendó esta clínica llamada Equilibrium fue así como llegue aquí y recibí toda la ayuda necesaria, volviendo así a ver la vida diferente a base de terapia y mucha fuerza de voluntad vuelvo a vivir, vuelvo a sonreír, vuelvo a sentir en pocas palabras color a la vida, gracias a la Dra. Karina por su apoyo y comprensión, a la Dra. Alejandra por todo lo que me enseño y al Dr. Alejandro por toda la paciencia, los 3 son grandes seres humanos además de profesionales, quiero dar gracias infinitas a todo el equipo de Equilibrium.

 
 
 
Testimonio 34
 

 
Derroté la depresión, ansiedad y ataques de pánico

Llegue a Equilibrium llorando con una depresión muy fuerte, ansiosa y con mucho miedo a todo incluso a salir a la calle porque pensé que algo me pasaría y nadie iba saber de mí, pensaba que la vida era muy dura difícil de enfrentar el mundo y no tenía sentido vivir, me la pasaba encerrada en mi casa, deje de trabajar y cuando iniciaba un trabajo comenzaba a temblar pensaba que todo lo hacía mal y me salía del trabajo para poder llorar y solo pensaba que jamás iba a volver a trabajar, me atormentaba mi pensamiento porque por una parte pensaba que ese trabajo era mi sustento y lloraba aún más porque mis hijas me necesitaban para mantener sus estudios, eso me hacía sentirme peor, mi esposo me decía que me tranquilizara, pero le decía que me iba a morir que mi vida no tenía sentido porque ya no me valía por mí misma, no tenía ganas de nada, solo quería estar acostada todo el tiempo, cuando llegue a Equilibrium a tomar mis terapias empecé a darme cuenta que había acumulado mucho dolor y desde el primer día de terapia comencé a luchar, pues descubrí que yo valía mucho la pena y no me iba a derrotar, así que ese día con todo y miedo empecé a trabajar no pare mi proceso me levante para vivir mi vida, vencí a la depresión profunda que tenía y a la ansiedad, me costó mucho trabajo y al final luche salí adelante, comprendí que toda mi vida anterior a mi proceso fue un dolor acumulado con miedos, violencia y hoy lo dejo atrás, hoy me siento feliz porque los doctores y yo triunfamos aunque ellos me dicen que es mi triunfo yo insisto en que me ayudaron, porque antes había ido a muchos lugares con psiquiatras, psicólogos, doctores y no obtenía resultados, pero hoy quiero disfrutar, salir al cine, ir a bailar, ir a cenar y disfrutar todo lo que la vida me da sin esperar nada de nadie porque yo valgo, todo cambio mis hijas a quienes les transmití miedo ahora toman el ejemplo y son seguras, no quiero depender de nadie, ya no me siento sola y tengo el valor de decir lo que quiero y siento. Enseñé a mis hijas a valorarse por sí mismas y a enfrentar la vida para que no pasen por lo que yo pase hoy sé que con mi esposo y sin compañía puedo disfrutar el miedo se fue y nuestra relación cada día está mejor.

Anónimo
 
 
 
Testimonio 33
 

 
Mi llegada a Equilibrium fue por conflictos de pareja, mi esposa conoció a alguien más por medio de redes sociales y se enamoró, yo la culpe, pero al llegar aquí nos brindaron tratamiento a ambos, pero por separado, y de esta manera me doy cuenta que tenía muchos problemas de ansiedad, estrés y mi autoestima estaba por los suelos.

Equilibrium me enseñó a ver que si puedo soy una persona buena y lo más importante es que ya puedo solucionar los problemas con mi esposa, siempre y cuando este bien conmigo mismo. Mis problemas yo los causaba y eso hacía que me estresara y a crear cosas que no existían, hasta el miedo yo lo creaba, así que estoy muy agradecido de darme esta oportunidad.

¡Gracias a todos!
Anónimo
 
 
 
Testimonio 32
 

 
Mi llegada a Equilibrium.
Soy la mamá desesperada y mala, así me autodenominaba. Así llegué, con un pequeño que yo no sabía que tenía TDAH. La verdad no pensé en encontrar salida de cómo iba a lograr que este niño cambiara. Me hacía perder la cordura con sólo estar cerca de mí. La verdad era un niño muy travieso. Lo consideraba en mis decisiones y no le ponía límites. Nadie me decía que era buena madre; yo no sabía lo que era ser mamá. Gracias a Dios la psicóloga Karina me dio una buena lección: me hizo poner los pies en la tierra, me enseñó a quererme y a no permitirme sentir que era una mala madre y a acceder a que los demás me hicieran sentir mal.

Es difícil ser madre de un niño con TDAH; nadie dijo que era fácil. Estoy aprendiendo cosas hermosas de mi hijo que nunca imaginé o que no podía ver. Gracias Karina porque tus terapias me han ayudado a ser una madre orgullosa de tener un hijo tan especial y grandioso como lo es mi pequeño. También sé que yo puedo llegar hasta donde yo quiera y que mi hijo es quien necesita límites, no yo. Soy una mujer y no una niña, como mi esposo me hacía creer. Mi hijo me ha mostrado que puedo y que soy una excelente madre. Y ¿sabes qué le digo al mundo y a todas las personas como yo? Que es maravilloso ser la mamá de un niño con TDAH. Acércate y pide ayuda. Permite que como a mi hijo y a mí les cambie la vida. Ahora digo con libertad que me siento de maravilla y no me da miedo presumir a mi hijo. Mi niño está en un proceso de conocerse y mostrarle al mundo y a mí cómo entenderlo y nos hace saber que él no es malo, sólo no sabíamos que era un niño tan especial.
 
 
 
Testimonio 31
 

 
Soy una persona que sufrió de adicción y padezco de trastorno límite de personalidad, llegue odiándome y odiando al mundo, odiando la vida que me hizo sufrir cosas que no entendía, porque tenía que haber sufrido tanto, en pocas palabras llegue hecha un desastre, con muchos traumas, con sentimientos y experiencias que jamás le pude decir a nadie. Al estar aquí encontré a personas con las que pude ser sincera y confiar, estoy aprendiendo a vivir con mi trastorno y con la ansiedad por consumir, si no hubiera llegado aquí me hubiera perdido y agradezco tanto que me ayudaron a salir del hoyo en el que estaba. Cada día que estuve aquí aprendí tantas cosas que ahora me siento tan diferente, yo creía que nunca iba a poder dejar de sentirme tan mal, aun me falta mucho por aprender y mejorar, pero gracias a mi empeño a mejorar soy la persona que en algún momento deseaba llegar a ser, aunque fuera un poco.
 
 
 
Testimonio 30
 

 
Testimonio trastorno obsesivo compulsivo

Todo comenzó cuando en una madrugada desperté con un dolor en el pecho, temblando y con una idea obsesiva que me atormentaba. Después de una semana regresaron esos pensamientos con más fuerza tanto que me dolió muy fuerte mi cabeza, vomito, sudor, temblor esa madrugada no aguante más y pedí ayuda porque me quería morir, mi desgaste era tanto y no sabía cómo parar. Busqué ayuda, pero no encontré solución. 2 meses después llegue a Equilibrium me diagnosticaron con Trastorno Obsesivo Compulsivo y primero me sentí derrumbada. Comencé mi tratamiento y poco a poco me ayudaron a descubrir la raíz de mis pensamientos y rituales, e día cuenta que parte de lo que viví en mi historia. Me mostraron como era y funcionaba en mí el TOC por lo que comencé a sentirme tranquila ya que me encontraba progresando poco a poco, gracias a la información, psicoterapia, pláticas y apoyo que en este lugar encontré. Hoy ya no me quiero morir, quiero estar bien conmigo y tener una vida plena con mi esposo, pues me tranquiliza saber cómo tranquilizarme, cuando mis pensamientos obsesivos me quieren invadir, Tengo confianza en mí y en lo que yo decido. ¡Mil gracias a todos lo que estuvieron involucrados en mi tratamiento!
 
 
 
Testimonio 29
 

 
Testimonio Rodrigo

Cuando llegue a Equilibrium llevaba semanas sintiéndome muy triste, era muy pesimista ante la mayoría de las situaciones, tenía mucha ansiedad e insomnio aparte me sentía muy triste y preocupado.

Cuando tuve mi primera sesión me sentí muy a gusto con los ejercicios que realizábamos después conforme fueron pasando las sesiones me iba sintiendo con más energía y optimismo, empecé a tener otra percepción de la vida ya no tenía tantos miedos como antes y me sentía más libre, mi ansiedad fue bajando y podía dormir mucho mejor, mis ganas de hacer más cosas iban aumentando, hice buenos amigos y amigas y me sentía en un entorno seguro y tranquilo, nadie jugaba a nadie y formábamos un buen equipo que se apoya mutuamente.

¡El llegar aquí me devolvió las ganas de vivir!
 
 
 
Testimonio 28
 

 
Yo llegué a la clínica porque ya no podía más con mi vida, era muy feo vivir de la manera en la que estaba, con miedos, ansiedad, ataques de pánico y mucha tristeza.

No podía dormir, cada que amanecía para mí era tener un miedo diferente, aunque no fuera verdad yo lo convertía en una realidad y lo hacía algo mío. Uno de ellos era que le tenía miedo al tiempo, ver cada minuto que pasaba me aterraba, pero el miedo que me hacía sentir peor era el ver a mi mamá, pensaba que ella era una desconocida. Todo eso que me sucedía me orillo a dejar la universidad durante un cuatrimestre, para ese tiempo estar en recuperación.

El ver que la gente me daba miedo, pero no porque creyera que me iban a hacer algo sino porque creía que no eran personas. Yo tenía mucha tristeza porque durante mi vida he tenido muchas pérdidas y yo quería morirme para no volver a sufrir una más; evadir es una de las formas más sencillas de esconder el dolor, pero aquí en la clínica me han ido enseñando que todo eso que pasa es algo natural en la vida y aunque no es fácil todo tiene una solución.

Soy una persona que siempre ha estado muy apegada a mi mamá, pero el estar todo el tiempo con ella me ha perjudicado pues en vez de vivir mi vida, vivo la de ella. Cuando llegue a la clínica creía que nunca me iba a componer, que lo mío ya no tenía solución pues yo pensaba que eso era un problema que nadie tenía y que yo era la única.

De ser una persona alegre, divertida, positiva me había vuelto lo contrario y deje de ocuparme de mí, me descuide tanto físicamente, emocionalmente y tenía la costumbre de preocuparme por la demás gente primero que por mí, poco a poco sentía que todas las ideas en mi mente me daban vuelta como un remolino puesto que tampoco sabía cómo llevar las cosas a cabo sin tener que estresarme, no es fácil pero con el tiempo me di cuenta de que como podemos estar bien, podemos estar mal, que aunque duele decirlo no todo es bonito pero hay que verlo de una manera natural, me han enseñado muchas cosas acerca de mi persona, de cómo ver la vida, antes era muy perfeccionista y siempre quería que todo estuviera ordenado, limpio y en su lugar pero me han enseñado a cómo manejar mi persona y ahora me da gusto que por mi propia cuenta empiezo a aplicar lo que me dicen en la clínica.

Me están enseñando a no depender de una persona porque no siempre estaré acompañada de alguien. Ahora estoy contenta y un poco más tranquila, mis miedos los he ido dejando atrás y han disminuido las angustias y ataques de pánico.
 
 
 
Testimonio 27
 

 
Logré vencer mi Adicción

Todo comenzó cuando mis padres empezaron a tener riñas, yo tenía 13 años pero cada día esos conflictos se hacían más grandes hasta llegar a que mis padres se divorciarán, desde ese momento mi vida cambio, empecé a sentirme triste y deprimo esta situación me orillo a refugiarme en el consumo de drogas como mariguana, cocaína y Xanax continuaba consumiendo enfrente de mi familia no me importaba que me vieran en ese estado, mi padre se regresó a Cuerámaro y después un tiempo llegue a Pénjamo con mis tíos maternos y ahí conocí el cristal y este me llevo a perder a la gente que quiero, por un momento reflexione sobre mi vida y decidí que ya no quería estar así, platique con mi mamá y hermana para venir a Equilibrium solicite ayuda para vencer esta enfermedad y ¡LO LOGRE! Ahora soy una persona con metas, feliz y ganas de continuar con mis estudios para seguir preparándome y ser día ser mejor y esas personas que ya no me querían y me dieron la espalda hoy les digo con gran orgullo que ¡VENCI LAS DROGAS!, me espera un gran futuro lleno de felicidad y plenitud. Agradezco a mi madre y hermana por su apoyo sin ellas no lo hubiera logrado, también a todo el equipo de Equilibrium por hacer más que una clínica un hogar.
 
 
 
Testimonio 26
 

 
Yo llegué a este lugar a raíz de un conflicto dentro de la escuela, el primer día que vine me sentía muy confundido, no sabía cuál era el objetivo de comenzar en terapia. Al hablar con las terapeutas y escuchar sus historias me sentí muy en confianza y me compartieron que para poder ayudarme necesitaba abrirme y realmente querer aceptar lo que me ofrecían.

Poco a poco fui haciendo de la clínica un lugar cómodo, en confianza, donde pudiera sentir libertad; algo que me ayudó mucho fue el hecho de que siempre nos demostraban y decían que ellas (terapeutas) no nos juzgaban, que ellas veían más allá del problema que nos había traído aquí.

En mi vida siempre he pensado que lo más importante es obedecer y cumplir con lo que me piden, sin embargo, a lo largo de mi proceso, me di cuenta de que al hacer esto estaba pensando por encima de mi persona, de lo que yo realmente deseo hacer y, para no ver esta situación, me distraía con actividades no muy sanas o útiles para mí, luego de darme cuenta de esto, me hicieron notar me también a causa de no hacer lo que me gusta o no poder hacer cosas por mí, estaba congelado mi corazón.

Con esto he aprendido que, si tenemos que obedecer o cumplir con algunas cosas que realmente están fuera de nuestro alcance, pero también hay cosas que podemos cambiar, sin embargo, debo aprender a disfrutar o a hacer por mí lo que no puedo cambiar y, lo que sí puedo cambiar realmente hacerlo porque me gusta y lo quiero hacer.

También a lo largo de mi proceso, descubrí muchas cosas que me habían lastimado en mi vida, y al enfrentar y aceptar estas situaciones sentí mucho miedo y de aceptar lo que me había pasado, me sentí aliviado y como si finalmente pudiera dejarlo atrás.

Igualmente, al entender muchas cosas sobre mi personalidad, carácter y sentimientos, pude ver la oportunidad de cambio, de romper el ciclo. “esto me dio mucha esperanza”.
 
 
 
Testimonio 25
 

 
Llegue a Equilibrium, y realmente no sé cómo explicarlo, con una problemática de la típica frase de no pasa nada e insistía en que no tenía nada, aunque realmente por dentro me sentía de lo peor, triste, sola y con un gran enojo conmigo misma y con los demás, con unas ganas horribles de gritar y liberarme de toda culpa, de toda emoción que me consumía, de cada uno de mis problemas, de lo toda la tensión que sentía en mi casa, de lo incomoda que me sentía, estar harta de fingir que soy otra persona, de dañar a los demás y cargar con una máscara. Ya estando aquí en la clínica de Equilibrium con mi tratamiento intensivo descubrí que realmente me estaba dañando a mí misma. Estando aquí trabajé con todo lo que venía arrastrando desde hace mucho tiempo y pude darme cuenta de que todos mis actos tenían un por qué. Experimente de todo, dese lo más obscuro de mi ser hasta lo más claro para mí, desde mi tristeza más profunda hasta mi enojo más externo, pude conectarme conmigo misma y de esta forma darme cuenta que necesito aprender a cuidarme, a desprenderme de mi dolor, a reconocer mis emociones y aceptarlas. Con todo lo que he vivido aquí me siento más fuerte, más preparada para llegar a ser alguien en la vida, siento que tengo más armas para tomar las decisiones correctas de mi vida, me siento segura de dar un nuevo paso, ya me siento más tranquila, con paz y preparada para lo que venga por delante.
 
 
 
Testimonio 24
 

 
Yo llegué aquí por una adicción a la marihuana, aunque eso era solo el síntoma de lo que estaba mal en mi vida. Pensé que, al haber detenido mi consumo, ya casi todo estaba arreglado en mi vida, pero estaba equivocado, todavía era inseguro, tenía muchos miedos, falta de esperanza y desmotivación en mi vida, había un ruido de fondo que todavía no me dejaba en paz, ese ruido que me hacía conducir mi vida con el miedo al fracaso y con la falta de fe en mí. Mis asuntos sin resolver, todas esas experiencias que viví en mi infancia y en mi adolescencia que me hicieron pensar como pensaba, sentir como me sentía y ver la vida con esas tonalidades tan sombrías.

El proceso ocurre poco a poco, vas arrancando las capas exteriores de tu ser, dejas que las máscaras se caigan y las aceptas una por una te vas haciendo te haces cargo de las experiencias que más te han dolido en la vida, esas que te hicieron sentir desprotegido y sin defensa, esas que te hicieron crear mascaras para ocultar tu dolor, fingiendo que todo estaba bien, mientras que en el fondo te sientes miserable y vacío, esas cosas que has estado cargando por años.

Me di cuenta de que mi adicción se hace más grande cuando quiero expresar mis emociones y me las guardo, lo que siento cuando mi familia se porta de cierta manera. Aprendí que es mucho mejor expresar mis sentimientos y comunicarme de manera honesta con mi familia para sacar todo en el momento y no sacarlo fumándome un gallo. Ahora ellos saben con más exactitud cómo me siento respecto a ciertas cosas y esto nos hace interactuar con más armonía y transparencia.

Este lugar es para personas que ya no quieren vivir como lo han estado haciendo; personas que, aunque tengan miedo, que tengan el valor de viajar a los recuerdos más dolorosos de sus vidas, de enfrentarlos y aceptarlos para darse cuenta de que ya no hay nada que temer. El mejor momento es ahora para que no busques ayuda diez años después, después habiendo perdido incluso más de lo que ya has perdido.

Este lugar es para aceptarnos aun con nuestros defectos para darnos cuenta de todo nuestro potencial, para aprender a relacionarnos con nuestra familia y con nuestros amigos de una manera sana, este lugar es para darte cuenta la persona que realmente y eres y no la que la circunstancias te hacen ser. Ahora creo en mí, me hago cargo de muy no me preocupo por los demás de forma enfermiza y sigo aprendiendo a no hacerlo más, veo la vida con un punto de vista con el que ya no me destruyo ni hago daño a los demás al contrario nos beneficia a todos y me permite creer constantemente, creo que merezco todo el amor del mundo, toda la abundancia del universo y toda la felicidad que la vida me puede regalar creo que yo mismo por ser quien soy, soy valioso y que no necesito de nada ni de nadie para demostrarlo. Merezco una vida plena, exitosa y feliz, pero lo más importante… que me lo merezco totalmente. Creo que con la ayuda y el seguimiento adecuado puedo mantener cada aspecto de mi vida que estoy construyendo en equilibrio. Creo que tal vez este lugar sea para ti.

 
 
 
Testimonio 23
 

 
Yo cuando llegue a este lugar tenía problemas con mi maestra, con todos mis demás profesores, con mis compañeros y con casi todo el mundo. Por eso es que le pedí a mi mamá que me llevara con la psicóloga porque no me quería quedar así.

Me hicieron sentir que soy importante, a ser más respetuoso e incluso descubrí entre muchas cosas lo mucho que me gusta pintar. Les agradezco que me convirtieran es la persona que soy ahora para poder tener muchos amigos.
 
 
 
Testimonio 22
 

 
Estoy venciendo la Distimia

Tengo 20 años y antes de conocer Equilibrium yo me sentía desmotivado, sin ánimos, resignado y con miedo a arruinar las cosas que me proponía a realizar.

Siempre iniciaba actividades o metas que ya me había propuesto a realizar, pero nunca las terminaba, dejando todo a medias o a casi terminar, esto me causó complicaciones en la escuela y en mi familia.

Decidido a querer cambiar mi vida, acepté la ayuda que yo tanto pedía a gritos en mi interior.

Con un muy duro trabajo conmigo mismo, luchando en cada sesión para reconocer y aceptar el cambio me di cuenta de que el hombre es el marfil, el cincel, y el propio escultor.

Al finalizar mi tratamiento, soy una persona que tiene nuevas motivaciones, nuevas ganas, muchos ánimos, soy una persona feliz, sin miedo, que sabe vivir y disfrutar de cada momento de su vida.
 
 
 
Testimonio 21
 

 
Comencé aquí llegando en blanco desde el “no quiero” al principio solo fue una charla invitándome a venir, claro que acepte, pero algo me decía que era por mi bien; el primer día llegue molesto porque bueno mis padres no me informaron ciertos asuntos a tratar, pero justo fue lo que necesite; mi molestia o enojo para comenzar a soltar las pequeñas cosas o más bien las grandes cargas que llevaba cargando durante 17 años de mi vida.

Claro como todo, comencé con lo primero, decisiones que me ayudaron a ver y/e identificar todo lo que no me funcionaba pero que simplemente elegía cargar, después de eso vino el proceso más difícil que es por el cual estoy pasando, el quiebre…que básicamente consiste en romperte todo lo que puedas para que ese nuevo tú, nazca. Pero no es fácil y ahora que lo vivo me doy cuenta que duele y aun sabiendo eso me encanta sentirlo, porque cuando llegue me encerraba y solo sobrevivía, pero desde que siento cada emoción al rojo vivo y me doy cuenta que vivo y estoy viviendo y me encanta sentir hasta la tristeza, creo yo, me ayudo bastante que puedo sentirme y sentir mi entorno diferente.

Solo me queda satisfacer y saborear cada una de las pequeñas etapas que poco a poco la vida me va poniendo enfrente y por ahora que ya me vacíe de lo que no me serbia, solo queda rellenarlo con algo bueno para mí y que disfrute al tenerlo.
 
 
 
Testimonio 20
 

 
Me decidí a tomar terapia porque llegué a un punto donde ya no podía más con la carga tan enorme que traía arrastrando después de la separación con el papá de mi hija. Viví yo creo los peores años de mi vida con él, pero también de los mejores, aun no sé cómo describirlos pues a pesar de todo el sufrimiento causado, seguía amándolo como si nada hubiera pasado.

En mi primera terapia recapitulé un poco de lo que fue mi vida estando junto a él, tuve mucho miedo, sentía dolor, sentía coraje porque en esos momentos no sabía que rumbo tomaría todo esto, pero siempre tuve actitud positiva y muchas ganas de liberarme y quitarme todo lo que traía encima de mí. Mi otra motivación y muy importante fue mi hija, yo la sentía muy mal, sentía que tenía que hacerla entender que su papá ya no estaría más con ella y conforme fui avanzando en la terapia comprendí muchas cosas: la primera y más dolorosa fue darme cuenta del trastorno que padece y que yo también tenía gracias a él. Tuve mucho miedo de saber que la persona de la cual estaba enamorada, con la cual tuve una hija y con la cual pasé 5 años de mi vida soportando sin importar qué o cuál humillación, desprecio, ofensas, dolor, sufrimiento incluso culpa.

Lo vi como lo mejor que me había pasado en la vida, en fin, se determinó como un psicópata, comprendí que él no siente que todo lo que me hizo era parte de él, que se satisfacía con mi dolor, me costó aceptarlo, me dolió creerlo, sufrí al ver la realidad, pero eran más mis ganas de sentirme libre, de ser feliz, de ver que mi hija ya no lo buscara más.

Pocas fueron mis terapias, pero con mis ganas y todo el apoyo de la Dra. Kary y del Dr. Alejandro pude avanzar, empecé a ver las cosas de diferente manera, comprendí también que todo viene desde nuestra infancia con nuestros padres. Me sirvió mucho cada terapia, cada apoyo, cada palabra que me resolvían dudas que tenía, cambié de hábitos, hice cosas por mí que dejé a un lado; el ser un apersona pequeñita y siempre ver por el bienestar de alguien más antes que el mío.

Al día de hoy disfruto cada día trabajando, haciendo lo que me gusta, viendo a mi hija crecer con un pilar muy fuerte que soy yo su mamá, que al día de hoy así me siento, fuerte, feliz, con muchas ganas de enfrentar la vida con todo lo que venga y que Dios tenga planeado para mí. Vivir la experiencia porque así lo veo, como una lección de vida, un aprendizaje y sobre todo un bienestar físico y mental. Hoy me siento entera, me siento yo misma y aunque sé que siempre de alguna manera tendré recuerdos de lo que fue para mí en su momento lo mejor de mi vida, creo que será lo que me ayude a verlo como parte de mi pasado y seguir superando miedos y dolor.

Al día de hoy les puedo presumir que he sobrevivido, que solté lo que me hizo daño y que soy muy feliz y bendecida por lo que al día de hoy tengo en mi vida.
 
 
 
Testimonio 19
 

 
Yo llegue a Equilibrium en el momento de mi vida donde estaba literalmente perdido, tengo 21 años y mi vida se basaba básicamente en drogas y alcohol, como escape a mi realidad y mi ansiedad, que resumidamente era que me sentía solo y no entendía que hay cosas en mi vida que estaban afuera de mi comprensión, le comente a mi madre que quería buscar ayuda y me trajo a Equilibrium, yo ya conocía a la Dra. Karina de años atrás pero se unieron a mi equipo la Dra. Alejandra y el Dr. Alejandro, con ellos y con distintos ejercicios realizados en el consultorio descubrí cosas que mi inconsciente trataba de decirme pero a veces es muy complicado verlas y con ayuda de ellos la historia de mi vida vio un giro de 180 grados, tengo muy claro hacia dónde voy y que quiero lograr, no tengo excusas, cuando sentía que el mundo se me venía encima, pedir ayuda para empezar a levantarlo es de las mejores decisiones que he tomado. Hoy veo el alcohol y las drogas de una forma distinta y no como las salidas fáciles que yo encontraba en ellos.

Equilibrium me apoyo, me arropo y me dio herramientas para salir adelante por mí mismo.

¡Muchas gracias equipo!
 
 
 
Testimonio 18
 

 
Me di cuenta que siempre he querido tener el control sobre muchas cosas incluso sobre mis papas, me meto en decisiones que ellos deben de tomar o situaciones que a mí no me corresponden y al hacer todo esto lo único que me llevo es hacer las cosas peor o cargar con cosas que no me tocan, me preocupo demasiado sin necesidad, debo mantenerme en mi posición de hija que me toca y no quererme meter donde no me toca.

También, que nadie se va a esforzar ni va a hacer algo por mí, más que yo misma.

Aprendí a cuidarme y que debo quererme tal cual soy para que todos me puedan querer.

Aprendí a dejar todos mis miedos atrás, romperlos para poder crecer y hacer las cosas que quiero hacer.
Me di cuenta que tenía miedo de crecer, de aceptar la responsabilidad de la edad que ahora tengo y aprendí lo bueno que es poder asumir esa responsabilidad de crecer.
Aprendí a dejar toda esa preocupación atrás, todo lo que no me corresponde no cargármelo para poder asumir mis propias consecuencias. Aprendí que no puedo culpar a nadie de mis actos, solo yo tengo el control sobre mí, así como no puedo tener el control sobre los demás.

También el no juzgar a las personas, ni creer que todo mundo sea perfecto, poder dar esa segunda oportunidad merecida a todas esas cosas que hay en mi vida.

Me di cuenta que lo menos importante es la apariencia física, lo que realmente importa es como somos, como pensamos y como nos queremos, como trabajamos por nosotros mismos.
 
 
 
Testimonio 17
 

 
Me queda claro… en la vida no hay coincidencias. Siempre creí que conocía perfectamente a mis hijos, sin embargo, estaba muy equivocada. Empecé a sospechar de mi segundo hijo, algo estaba mal, pero me aterraba pensar en un problema de drogas, en mi familia eso no se veía. Hablé con mi hijo y aceptó un examen de antidoping.

Yo, con mucho miedo, no aceptaba esta situación. Al recibir el resultado de positivo a marihuana fue el dolor más grande y desgarrador que jamás había sentido, me volví loca, pensaba en mil y una cosas, no sabía qué hacer.

Las noches eran eternas y en todo momento lloraba, pues no daba crédito al pensar en el daño que se estaba haciendo mi hijo y el daño colateral que podía ocasionar, pero yo no hacía nada. Empecé a buscar información, no quería un ambiente donde se golpea y humilla, necesitaba ayuda diferente para mi hijo y para mí. Finalmente, a través de mi amiga y compañera, Edith, supe de Equilibrium y no lo pensé dos veces. Mi hijo aceptó el tratamiento e inició medio internamiento.

No fue fácil, yo inicié terapia, pero gracias a una mujer maravillosa, Lic. Karina, que en todo momento se interesó por nosotros y recibe gran apoyo, poco a poco todo iba cambiando: mi hijo mejoraba y hasta hoy él sigue adelante.

Ha concluido el tratamiento, me voy feliz, en paz con la seguridad de que lograron salvar a mi hijo de su inconciencia y consumo de drogas. Reciban un fuerte abrazo y que Dios esté siempre con ustedes.

Gracias, gracias, gracias.
Anónimo
 
 
 
Testimonio 16
 

 
La verdad llegué a Equilibrium en un mal estado (drogándome), en donde perdí la confianza de mis papás y la verdad no fue nada agradable. Llegué con mucha desilusión de mí hacia la vida, viví mucha violencia tanto verbal como física, estuve a punto de morir de dolor porque ya no sabía qué hacer con mi vida.

Me gustó mucho que me ayudaron a conocer la realidad de mi vida con conocerme a mí mismo, porque por primera vez en mi vida pude sentir, llorar y reír. Me gusta mi manera de vivir el día de hoy, viví muchas cosas impresionantes que jamás pensé que iba a experimentar.

La verdad me voy muy agradecido porque ya no me drogo y ya no tomo, me voy de una manera tranquila conmigo mismo y con todos los que me rodean y estoy orgulloso y contento por el nuevo camino y estilo de vida que llevo, aunque sé que todavía hay cosas por cambiar en mí.
 
 
 
Testimonio 15
 

 
Yo llegue a Equilibrium con mucho rencor, sin ganas de vivir, no le encontraba sentido a la vida y pase por una depresión en la que todos los días no tenía ganas de levantarme, también quería sacar todo lo que había estado callando y todo lo que había dejado de sentir.

Ahora después de mi tratamiento me voy por una parte triste y con miedo porque me voy a enfrentar a una nueva vida y nuevas oportunidades; sin embargo, ahora sé que tengo planes que quiero lograr para mi futuro, con una nueva yo.

Esa nueva yo que se conoce más y hace florecer sus sentimientos.
 
 
 
Testimonio 14
 

 
A las tres semanas de tener Covid-19 me hago una prueba y salió negativa, me puse muy contenta, pero también fue la primera noche que no pude dormir hasta las 3 de la mañana, me sentía con mucha ansiedad, sentía que no podía respirar, el miedo cada vez era más fuerte, en todo momento me checaba la oxigenación, la ansiedad era demasiada, día y noche sentía ganas de llorar y no podía, yo solo quería desahogarme, me empezó a doler mucho el hombro y brazo izquierdo, había momentos que quería correr, gritar, pegarle a la pared, no comía, no tenía paz, llego el momento en que pensaba que me iba a morir, veía a mis hijos con mucha preocupación y tristeza ya no los quería abrazar porque pensaba ¿quién los abrazara después?

Decido pedir ayuda profesional y llego a Equilibrium, donde encuentro un gran equipo de apoyo, en la primera semana me preguntaba por qué debo de asistir a sesiones grupales y escuchar los problemas de todos, pero después me empecé a identificar con algunos y me di cuenta que lo que las psicoterapeutas nos decían era algo que nos serviría a mí y a todos.

Me sentía muy bien, fui descubriendo el porqué de las actividades en el grupo y sobre todo como lo iba a poner en práctica en mi vida diaria, la ansiedad empezó a bajar, comencé a dormir bien, dejé de pensar en cosas negativas, abrazo, beso, a mis hijos y familia.

Ahora me siento feliz, pero sobre todo puedo darme cuenta de muchos aspectos de mi vida en los cuales estoy haciendo cambios, mi esposo dice que estoy más tranquila y yo también así lo siento.
 
 
 
Testimonio 13
 

 
Ya no le veía sentido a mi vida, no disfrutaba las cosas que hacía, no era feliz, todo el tiempo tenía miedo, como si algo me fuera a suceder. Tenía sueños feos, donde recordaba los abusos que sufrí. Me sentía muerta en vida, porque no disfrutaba nada de lo que hacía, y a pesar de tener a mis amigos y familia, yo me sentía muy sola. Sentía mucho dolor, tristeza, coraje y culpa. Me preguntaba todos los días, ¿Por qué me sucedió esto a mí? Me culpaba de todo lo malo que me sucedió, porque si no me hubiera quedado callada nada malo habría pasado, eso era lo que yo pensaba cuando llegue a Equilibrium.

Al llegar a Equilibrium me sentía muy nerviosa, porque no tenía idea de lo que iba a suceder. Tenía muchos miedos y principalmente el hablar de mi era lo más difícil.

Conforme pasaron los días fui recordando cosas, cosas que mi mente ya había borrado precisamente porque eran malos recuerdos. Pero las terapias me ayudaron a entenderme y lo primero que trabaje fue la culpa, ahora puedo decir que yo no fui la culpable de nada, era una niña inocente de 7 años, que no tenía idea de lo que estaba sucediendo.

Ahora me siento feliz, relajada, como si hubiera soltado algo muy pesado que tenía en la espalda. He podido hablar del tema de abuso sexual que sufrí, sin derramar una lagrima.

Puedo decir que ahora estoy viviendo mi vida como yo quiero, como a mí me gusta. Aun soy una persona tímida, no tanto como antes, pero ya no me causa pánico el socializar. He podido descubrir quien quiero ser, lo que quiero hacer, y me siento muy nerviosa, pero son nervios de emoción.

Por fin he recibido la ayuda que tanto pedía, algunas veces es necesario tocar fondo, porque es cuando dices ¡basta ya! Yo toque mi fondo y ahora soy otra persona, una persona feliz, tranquila, con muchas ganas de salir y gritar ¡estoy viva y quiero vivir mi vida!

Mi pasado se queda ahí, mis terapias me ayudaron a entender eso, pues el pasado solo se trae al presente para solucionar lo pendiente. Por fin puedo decir que mi pasado ha muerto y yo morí, para renacer.
 
 
 
Testimonio 12
 

 
Antes yo era una persona que no pensaba en las consecuencias. Ya había consumido marihuana, cocaína, éxtasis y ácido. Cuando consumía me escapaba de la realidad, pues mi mamá es una persona codependiente y mi papá siempre prefirió a sus hijos sobre su familia. Tengo un hermano que también consume droga y mi hermanita era como mi hija, esto a muy corta edad.

Yo corría de mis problemas; no me gustaba enfrentarlos, y algo que aprendí fue a parar de correr. Llegué a casa de mi tía buscando ayuda y ella fue quien encontró a Equilibrium, donde llegué sintiéndome sola, con mucho miedo y mucho deseo de volver a consumir, además escuchaba voces que me esforzaba por callar.

Durante mi terapia, aprendí que la mayoría de la familia son adictos pues se mantienen consumiendo algo. Es por eso
que yo quiero hacer un cambio para mejorar mi vida y con ello mostrarles que ellos también pueden cambiar la suya.

Gracias a mis terapeutas aprendí como manejar mi ansiedad, mi miedo, mi enojo y más que nada me enseñaron a detectar las situaciones que me llevaron al consumo.

Hoy me siento con mucha calma y orgullosa del cambio que he hecho y de todo el apoyo que recibo de cada uno de mis familiares.
 
 
 
Testimonio 11
 

 
Cuando llegue a Equilibrium tenía muchos miedos, me sentía sola, triste, sentía que nadie me comprendía, además de mucha culpa; no sabía cómo expresarme, tenía tanto miedo a hablar por miedo a equivocarme, sentía que no había disfrutado mis etapas al 100% por todos esos miedos.

Ya no quería ir a trabajar. Tenía miedo de todas las personas porque pensaba que me iban a criticar y a juzgar y no me permitía disfrutar de la vida. De acuerdo con mi diagnóstico, decidí tomar el medio internamiento, por el cual me siento muy agradecida porque cada día que pasaba me desahogaba, pues yo no hablaba con nadie de lo que me pasaba y todo me lo guardaba. Sé que eso me hacía mucho daño. Con los doctores empecé a hablar de lo que sentía, de lo que pasaba y cada día fue muy fructífero porque me ayudaba bastante a cambiar mis pensamientos negativos por positivos.

Mi tratamiento fue por 4 semanas y quiero decir que me sirvió de mucho. Ahora me siento súper contenta, aprendí a conocerme, a darme cuenta de lo que quiero hacer, esos miedos se eliminaron y ahora puedo hablar y expresarme sin pena, me conozco y sé hasta dónde puedo llegar si me lo propongo.

Recomiendo al 100% la clínica, todos los doctores son muy profesionales y saben cómo manejar cada situación para ayudarte a salir adelante; de aquí me voy con el lema de que si se puede ser feliz. Gracias por su ayuda.
 
 
 
Testimonio 10
 

 
En enero del 2020 comenzó mi año con un trago amargo para mí y mi familia ya que fui víctima de un secuestro por un grupo de hombres. En ese momento iba lleno de miedo al pensar lo que me harían y que tal vez no podía regresar con mi familia a casa. Cuando estaba secuestrado estaba vendado de mis ojos y atado de pies y manos, todo esto me causo muchos traumas psicológicos, ya que mi mente y mis nervios estaban muy alterados ante el suceso que había pasado.

No solo tuve traumas psicológicos también tuve lesiones físicas en mi nuca y parte de la columna. Ante esto tuve que utilizar collarín por dos semanas, después que paso este trago amargo mi vida cambio completamente, ya que mi tranquilidad y seguridad ya no eran las mismas que antes.

Ante este suceso que viví al paso del tiempo fui sufriendo de crisis nerviosa y me daba bastante miedo todo, incluso salir a la tienda. Mi mente me hacía pensar y suponer puras cosas malas. Cuando salía a un lado lo hacía con mucha intranquilidad y miedo, tanto que cuando miraba algo raro yo me escondía en lo primero que encontraba a mi paso. Por las noches no dormía tranquilamente, ya que los recuerdos aparecían constantemente y cualquier ruido que escuchaba me asustaba. Cuando veía algo raro que tenía que ver con mi secuestro mis pensamientos llegaban muy claramente y yo solo buscaba un lugar en mi casa para estar solo y ponerme mal.

Me ponía mal en el sentido de que me deprimía y me ponía muy triste porque recordaba cada detalle de como sucedió mi secuestro. Busqué ayuda con diferentes psicólogos, pero no era de gran ayuda. Me sentía un poco tranquilo cuando salía a algún lado lejos de mi casa, pero cuando regresaba mis miedos e inseguridad llegaban conmigo, pues no me sentía seguro en ningún otro lado que no fuera mi casa. Cuando mis primos me invitaban a salir yo les inventaba alguna excusa para no salir con ellos porque mi miedo y mi intranquilidad eran muy grandes y me cuidaba de todas partes. No disfrutaba la salida por estar al pendiente de que no se viera nada raro.

Un día le dije a mi hermana que buscara ayuda para mí porque la estaba pasando muy mal y yo quería estar bien conmigo mismo. Buscando en internet encontró Equilibrium Salud Emocional y me agendo una cita. Al término de la terapia me comentaron a mí y a mis papas que tenía que asistir a terapias durante cuatro semanas y mis papas y yo estuvimos de acuerdo en que así fuera.

La primera semana me sentía raro, ya que nunca había asistido a terapias. Poco a poco, con el paso de los días, me fui dando cuenta en qué consistían y me fui sintiendo mejor. Si salía a un lado, ya no lo hacía con el miedo de antes. Salía con más tranquilidad y hasta la fecha, cuando salgo, lo hago más tranquilo que antes, y cada día que pasa me siento más seguro y por las noches duermo bien.

Ahora puedo decir que me siento mucho más tranquilo que antes y que mis nervios son menores que días atrás. Yo recibí bastante ayuda de Equilibrium. Siempre me sentí apoyado y en confianza con cada una de las personas que me atendió. Hoy y siempre puedo dar las gracias a todo el equipo que forma parte de esta clínica. Les agradezco todo el apoyo que me dieron y la paciencia que tuvieron conmigo. Puedo decir y asegurar que mi vida ha tenido un gran cambio y será diferente a la vida que vivía antes de llegar aquí.
 
 
 
Testimonio 9
 

 
Hola. Escribo hoy con lágrimas de aceptación y con dolor, pero dolor de esos que te ayudan a sanar, recordar esas lágrimas de angustia, de odiarme tanto, de preguntarme tantas cosas, de tener pensamientos de insatisfacción, de culpa. No sentirme que soy “alguien de la vida”, de no reconocer mis logros, de minimizarme, de mentir a la sociedad para cumplir expectativas, de querer siempre ser la persona perfecta ante mis amistades y familiares, de frustrarme por no tener y hacer cosas que generara “admiración” llenar ego diciéndome que soy la persona con menos logros en el mundo, que no valía nada, maltratándome con mis pensamientos, de no volver nada por no lograr mis expectativas.

Todo esto generó ataques de ansiedad. Sin saber qué era, fui con una psiquiatra solo por medicación porque todavía no estaba dispuesta a mostrarme y aceptar mi realidad. Llegó mi segundo ataque de pánico que desencadeno una semana de no poder dormir, de poder salir a la calle y de no poder quedarme sola en casa. La ansiedad iba y venía todo el día y por cualquier razón sentía que en cualquier momento iba a volverme loca.

Anteriormente una persona del trabajo me había comentado que ella padecía de lo mismo y me comentó de su rehabilitación en la clínica. Un día llame en medio de la desesperación y en un ataque de pánico pidiendo ayuda, sentía que yo así no valía la pena seguir viviendo. Me dieron la cita y tome el medio internado. Hoy después de acabarlo y después de un año, siguiendo mi tratamiento después de las 4 semanas de medio internado, acepto la persona que soy, descubrí cosas positivas y también aceptando, deshebrando poco a poco y con delicadeza toda esa bola de pensamientos y sentimientos con ayuda es posible reconocer, conocer y descubrir cada una de las situaciones que pasaron para llegar a este punto de depresión y ansiedad. Cabe agradecer a los psicólogos porque sin su ayuda no se podría nada de esto. Sola no puedo y saber que hay profesionales cerca que saben lo que hacen, hoy sé que voy caminando y que lo estoy disfrutando.
 
 
 
Testimonio 8
 

 
¡Hola! Me llamo Silvia y tengo 54 años. Soy una mujer felizmente casada y tengo una hija. Te quiero platicar que desde hace 18 años aproximadamente sufrí de depresión por pre menopausia muy precoz. No sabía que era lo que me estaba pasando, pero perdí la alegría por vivir, las ilusiones, lloraba todo el día y solamente quería estar dormida. Gracias a dios, mi ginecólogo me ayudo y con un medicamento, que no es controlado ni causa adicción, pude salir delante de esta situación tan terrible por la que pasé.

Hace unos años, me enfrente cara a cara con la ansiedad. De igual manera, no sabía lo que me estaba pasando, pero llegaban esas crisis de pánico donde yo sentía que algo muy malo me iba a suceder, que me iba a dar un infarto y me iba a morir, me sudaban las manos y sentía que no podía respirar.

Estuve en un tratamiento con un neurólogo y poco a poco empezaron a disminuir esos ataques donde, además, me di cuenta de que cada vez me costaba más trabajo tragar los alimentos y hasta los líquidos, teniendo que usar popotes para poder pasar el líquido vital.

Hace aproximadamente 7 meses, volvieron los síntomas de la ansiedad y nuevamente esa tremenda situación de no poder tragar los alimentos ni los líquidos. Yo no entendía porque, ya que seguía tomando el medicamento que me daba el neurólogo.

Fue tanta mi desesperación, el miedo y hasta la deshidratación que mi cuerpo sentía que busque ayuda de profesionales. Y es así como llego a Equilibrium. Con toda la angustia que sentía, pedí ayuda e inmediatamente me la proporcionaron. Estuve viviendo un tratamiento intensivo de 4 semanas. Yo no sabía a todo lo que me iba a enfrentar, ¿Y a que me enfrente? A descubrirme a mí misma, a sanar desde la raíz, desde mi infancia, adolescencia, juventud y esta etapa adulta.

Me atreví a soltar muchos apegos que, sinceramente, no sabía cuánto daño me estaban haciendo y también estaban lastimando a mis seres queridos. Me atreví a ver dentro de mí y a salir de mi zona de confort. He aprendido que me tengo que amar porque nadie me va a amar más que yo misma, porque ahora me conozco y sé que es lo que me está lastimando.

He tenido un acompañamiento muy importante de profesionales auténticos que me han ayudado a entender mi proceso de sanación y me he sentido verdaderamente apoyada. Aquí no me juzgan, aquí no me critican, aquí me ayudan.

Sigo en este camino de sanación interior, teniéndome paciencia, queriéndome más, avanzando día a día y disfrutando de la vida nuevamente.

Dios tiene medios para ayudarnos y a mí me ayudo, llevándome a Equilibrium y siempre voy a estar agradecida con todos.

Mi agradecimiento y mi cariño.
 
 
 
Testimonio 7
 

 
Yo venía a la clínica con mucha tristeza, mucho dolor y no podía estar en mi casa sola, tenía mucho miedo a punto de que me metieran a un psiquiátrico por la depresión severa que vivía, deseaba quitarme la vida y nada valía para mí pues todo había cambiado desde la pérdida de mi hija. Fui dejando a mis amistades, no quería hablar con nadie, no prestaba atención a mi esposo y mis otros hijos

El trabajo que más me ha costado es el ejercicio cuando trabajamos con barro y estar con la Dra. Alejandra porque ahí fue mi segundo momento más doloroso. Poder aceptar la muerte de mi niña porque todavía me dolía mucho; los temas que más me han costado trabajo es el de dibujarme en la foto porque nunca lo había hecho, pero lo hice y ahora me siento más tranquila.

Gracias a la terapia que me permitió volver a vivir el dolor de mi niña acepto que ella estará siempre conmigo porque nunca me ha dejado, donde quiera que esté, ella me acompañará. Descansé mi pecho y descansé más de lo que había descansado de las otras terapias.

Antes me la pasaba escuchando puras canciones de dolor, ahora escucho canciones alegres, veo la televisión, ya salgo más, voy a mis terapias en las camas quiroprácticas, voy a clases de tejido y ya no me encierro en mi dolor, tristeza y ansiedad, sino que sonrío, se me ve el semblante diferente y volvió un poco de alegría a mi corazón
En este momento ya he pasado esa etapa de aceptación porque ahora si me duele recordar a mi niña, pero ya no igual como cuando llegue aquí. Ahora la recuerdo, pero la honro con todo mi corazón y ya no tan fácil lloro como cuando empecé. Me siento con más valor de vivir, ya no estar echándoles a perder los momentos a mis hijos, a mi esposo.

Ahora ya no tengo tanto miedo ni me la paso durmiendo, gracias al equipo de Kary y a sus terapias que son muy dolorosas pero buenas porque he descargado cosas que nunca había dicho y que traía cargando desde mi niñez. Todas las terapias han sido muy buenas, son muy profesionales porque yo no pensé que en tan poquito tiempo sentiría la mejoría porque ya iba a cumplir un año del fallecimiento de mi hija y yo no sentía avance buscando ayuda en otros lados.

Gracias de todo corazón, he logrado que vuelva mi alegría, tengo ganas de seguir viviendo y de no volver a la obscuridad que había en mí pues hoy por hoy tengo muchos sueños.
 
 
 
Testimonio 6
 

 
Hace algunas semanas mi vida perdió sentido. No tenía deseos de salir adelante porque no veía con claridad, nada me llenaba, las cosas que adoraba hacer perdieron totalmente el encanto, lloraba cada que podía mientras nadie me veía, en fin, sentía que tocaba fondo. Todo esto ocasionado por el fin de una relación con mi pareja que duró 7 años, con la cual tenía planes de vida, un anillo listo y miles de ilusiones; al menos eso creía yo, que esto era la razón por mi estado de ánimo.

Llamé a Equilibrium para pedir informes por recomendación de una amiga, a pesar de que no creyera en la terapia; sin embargo, estaba seguro de que necesitaba ayuda, y al ser una persona tan cerrada era incapaz de desahogarme con la gente que me rodeaba, por tanto, opté por asistir a la consulta.

En cuanto acudí, me hicieron ver que no era solo la pérdida de mi ex novia, esto solo fue la gota que derramó el vaso, un vaso lleno de emociones mal manejadas, no expresadas y tantito peor ¡no sentidas! Un pasado y presente anhelando en cariño paterno, vivir sirviendo a los demás, incapaz de decir no a otros, un duelo de hace 4 años por la muerte de mi hermana que yo creía superado; sin embargo, sólo me encontraba estancado en la negación. En fin, mil y un problemas de los que no me había percatado de no haber sido por venir a Equilibrium.

El primer paso fue reconocerlos y aceptarlos. Poco a poco, conforme asistía a mis sesiones, fui descubriéndome a mí mismo, cómo soy y cómo quiero ser en realidad, sin portar una máscara de pretensiones.

Me dieron las herramientas y los conocimientos para descubrirme y empezar a amarme. El increíble equipo que conforma Equilibrium me ayudó a ver que no es el fin y que siempre tenemos sueños, algunos simplemente perdidos por el tiempo, pero que podemos retomar y no se trata de lograrlos sino de tratar de alcanzarlos y fluir en el camino, disfrutándolo y aprendiendo de lo bueno dentro de lo malo y de lo malo dentro de lo bueno, porque eso es la vida.

Sin ningún problema puedo afirmar que en las 4 semanas que he asistido a Equilibrium he mejorado, pero también reconozco que tengo un camino por recorrer, aún muchas cosas por aprender, emociones que sentir, abrazar y expresar, sueños que perseguir y una vida maravillosa que vivir. Nunca hay que minimizar o desvalorizar nuestros problemas, son importantes a pesar de lo pequeños que sean.

En la terapia solo hay que estar dispuesto a escuchar, cambiar y compartir porque todo lo que digas será usado a tu favor, aunque a veces parezca en contra jaja.

Estoy eternamente agradecido con cada uno de los terapeutas, son maravillosos cada uno a su manera. También con mis compañeros —ahora amigos— con los que caminé en esta experiencia. Espero que puedan seguir ayudando a miles de personas por mucho tiempo más.

Gracias a todos. Gracias Equilibrium
Los quiere C.E.
 
 
 
Testimonio 5
 

 
Antes de entrar a la clínica no le encontraba sentido a la vida. Intenté suicidarme tres veces ninguna logré lo que quería. Me hice adicta a las pastillas y al alcohol todo era para no sentirme triste ni recordar todo lo malo de mi infancia, creía que tenía un control con las pastillas y que solo las tomaría cuando estuviera mal, pero en realidad no era así empecé a consumirlas diario porque tenía sensaciones agradables.

Después empecé a probar otras drogas como la cocaína y la mariguana. Me gustaba mucho el efecto porque me sentía a toda madre, lo malo era cuando se pasaba: me sentía muy mal y triste, y de aquí venían pensamientos de no querer vivir. Así paso durante 2 años hasta que tuve el último intento de suicidio. Me dio una sobredosis y terminé inconsciente y en un hospital. Al despertar tenía unas mangueras en mi nariz y una bolsa llena de líquido. No entendía nada, solo quería dejar de sentir dolor, tristeza y olvidarme de los problemas.

Pedí ayuda a mis papas porque sabía que ya no podía con eso y que en realidad estaba muy mal. Buscaron clínicas en donde me pudieran ayudar y fue entonces cuando llegue aquí. Al principio creí que no me serviría de mucho y seguía pensando en morir. Pasaron los días en la clínica y empezaba a sentir el cambio, muchas veces fue muy fuerte para mí porque en terapia recordaba cosas que no me gustaba n y era muy doloroso, pero tenía que trabajar con eso. Todo esto me ayudó muchísimo aprendí a tener más control conmigo.

Hoy terminó mi tiempo en la clínica y todo es muy diferente, aprecio mi vida a mi familia y veo todo esto como una oportunidad más para hacer las cosas bien, sin consumir, sin hacerme daño, yo decidí mi cambio y la clínica hizo todo lo posible por sacarme adelante, estoy muy agradecida.
 
 
 
Testimonio 4
 

 
Antes de venir a Equilibrium tenía insomnio todas las noches, mucha ansiedad, más depresión, altas y bajas de estados emocionales y no contactaba con todas mis emociones.

Hace aproximadamente dos meses comencé con terapia individual con el motivo de tratar todos mis descontroles emocionales y comencé a sentirme más tranquila, descubrir cosas de mi misma que no conocía.

Tras una propuesta de tratamiento intensivo, decidí ingresar para darme más atención y conocer más certeramente mis necesidades emocionales, mentales y de desarrollo propio. Al inicio me sentía nerviosa con el gusto de saber qué o cómo sería el proceso. Conforme he avanzado me ha gustado conocer parte de mis verdaderas emociones, vivencias y ejercicios compartidos, también me siento contenida, reflexiva, más consiente e integrada como persona y reconozco aún más mis sentimientos y pensamientos.

Hoy mis niveles de ansiedad y depresión han disminuido. Identifico con más claridad mis necesidades, tanto emocionales como mentales, y ya no me siento tan perturbada. Estoy en el proceso con ganas de seguir aprendiendo y conociendo.
 
 
 
Testimonio 3
 

 
Yo llegué a Equilibrium porque ya no podía más con mi trastorno alimenticio, era vivir un infierno dentro de mi cabeza, una lucha constante pensando si debía darle una mordida a la manzana o no. Contaba las calorías y si me pasaba por 1 era suficiente para ponerme a llorar, yo tenía un límite de peso y cuando llegaba a él, solo quería más y más hasta llegar al punto de perder el control. Lloraba al ver una manzana porque no sabía si comerla o no, estuve así por 4 años.

En noviembre del 2020 tuve una experiencia que me hizo darme cuenta de que estaba mal y que ocupaba ayuda, pero tenía miedo de pedirla, pensaba que solo me iban a meter ideas para que yo engordara y nunca parara de engordar. Hasta la fecha todavía tengo algo de miedo de engordar, pero me hicieron ver que si al cuerpo le das la cantidad de comida que necesita llega a un peso y de ahí no se mueve.

Me he sentido más tranquila conmigo y con mi familia, puedo hablar mejor con ellos y platicar de cómo es vivir con anorexia, ya no estoy tan irritable como antes. Me siento más segura con ropa que muestre más mi cuerpo, no estoy pensando todo el tiempo en qué debo comer, ni en cuánto ejercicio debo hacer para compensar eso que me comí.

Hoy puedo decir que la recuperación vale la pena.
 
 
 
Testimonio 2
 

 
Llegando a Equilibrium tenía mi mente llena de ideas suicidas, pensamientos irracionales y creyendo que lo que tenía no podría curarse. La principal causa y problema por el que llegué aquí fue por drogadicción, específicamente el cristal, ya no pensaba claro, empezaba a dudar de lo que era real y lo que no era real, comencé con delirios de persecución, con alucinaciones visuales y en ocasiones escuchaba voces. No paraba de consumir, lo único en mi mente era querer seguir consumiendo, no tenía límites y por lo tanto no temía morir por sobredosis. Otra de las más grandes causas fueron los traumas y problemas que tuve en mi infancia y a lo largo de mi vida, lo único que quería lograr era morir.

Terminando la primera etapa de mi tratamiento hicieron la propuesta de un internamiento en una casa de rehabilitación contra adicciones, duré internado 1 mes y llegaron a esa decisión porque aún dentro del tratamiento llegaba drogado y no entendía que debía dejar de consumir.

Al salir de esa bendita casa de vida, tenía actitudes diferentes y sabiendo lo que en verdad quiero, porque ya no estoy bajo ninguna sustancia. Actualmente estoy siguiendo mi proceso y me he mantenido limpio desde ese internamiento. Sigo dando todo para no recaer y quiero aprender a manejar mis emociones para no volver a caer en las adicciones.
 
 
 
Testimonio 1
 

 
Fui adicto a sustancias por mucho tiempo, todo comenzó en gran parte por estar con malas compañías que eran adictos y por mi mala decisión de aceptarlas y no pensar que me harían daño con el tiempo y más porque como va pasando el tiempo y al seguir en contacto con las sustancias uno se aleja de su realidad, al grado de descuidar su persona, dejar todas esas cosas que quieres hacer o planeas hacer, por estar bajo los efectos de la sustancia. El mundo de las drogas es un mundo muy feo porque te aleja de las personas que más quieres y que te apoyan y más porque vas perdiendo todo por lo que has luchado o has ido construyendo a lo largo de tu vida.

¿Qué fue lo que me hizo pensar y caer en la razón de que necesitaba ayuda? Pues fue el ver cómo se me estaba yendo todo lo que había hecho y ver la preocupación de mi familia cuando veían mi mal aspecto. Un día platicando con mi familia me dijeron que querían ayudarme y eso fue base importante para poder ver que ya estaba muy mal y que me decidiera a ver por mí y por mi bienestar. Fue ahí cuando me dijeron que les habían recomendado este lugar llamado Equilibrium.

Al principio llegué con miedo porque no sabía cómo iba a resultar todo esto, pero ya como ha pasado el tiempo y como me han estado ayudando, me han hecho muy fuerte para ir superando esta adicción y ver la realidad de todas las cosas y el mal que me he hecho. Ahora veo la vida diferente y que se puede disfrutar de muchas cosas que me pueden llevar muy lejos.